Tras una década ayudando a consolidar a Old Boys en la élite universitaria, Andrés Bertolotti asume el mando de la Primera con una visión clara: elevar la vara.

El «Berto» analiza el desafío de imprimir una mentalidad profesional al fútbol amateur, buscando el equilibrio para alcanzar el sueño máximo del campeonato.


LA PRIMERA ES DE RIGOR PARA LA GENTE QUE NO TE CONOCE, NOMBRE, GENERACIÓN, ¿COMPAÑERO DE QUIÉN DE LA GENTE QUE ANDA EN LA VUELTA DEL CLUB?

Mi nombre es Andrés Bertolotti. Soy generación 89. Referentes del fútbol, comparto año con Hormiga (Santiago) Herbón, Diego Abreu y Santiago Storace. Nosotros somos una generación que tenemos muchos involucrados en la parte de rugby. Una generación bastante deportista en general, no sé, el Garrafa (Juan Manuel Gaminara) que fue capitán de Los Teros, el Tambor (Gabriel Puig) que también tuvo lo suyo en el Seven, Santi Gortari, Fran Vilaseca, Colo (Germán Albanell), el Negro (Joaquín) González, toda esa banda, una generación muy del rugby.

A DIFERENCIA DE AHORA, QUE HAY MÁS JUGADORES DE FÚTBOL QUE DE RUGBY.

Sí, sí, esa fue una generación de rugby. Totalmente. Y en su momento, cuando subieron fue como una generación que marcó bastante el rugby del club porque eran bastantes buenos.

EL FUTBOLITO LE PUSIERON A ESA GENERACIÓN, LA BASE DEL CAMPEÓN 2010, 2013 INCLUSIVE HUBO ALGUNOS CAMPEONES 2021. TRICAMPEONES, MUY SALADO. PERO TAMBIÉN EN FÚTBOL TUVIERON LO SUYO, VOS, HERBÓN…

Mi grupo de amigos siempre estuvo muy involucrado con el club y a nivel de referentes que tenía la generación, en el caso del fútbol, el Hormiga siempre fue como un exponente del fútbol, de los mejores que han pasado por el club, siempre lo reconoce todo el mundo que pudo jugar con él, o que lo vio.

Pero también a nivel organizacional siempre estuvimos bastante involucrados, siempre metidos en el club, en la operativa y obviamente en el deporte.

¿QUÉ HERRAMIENTAS PENSÁS QUE TE LLEVASTE DEL COLEGIO PARA DESARROLLARTE DESPUÉS EN LA VIDA SOCIAL Y PROFESIONAL?

Me parece que fue muy completa la experiencia en el colegio. La verdad que tuvimos la suerte de poder venir a un colegio como el British, que te daba las mejores herramientas para hacer deporte y las mejores herramientas para estudiar.

Institucionalmente todo lo que tenías era increíble, un grupo de amigos espectacular y sus actividades te llevaban también a agrandar los vínculos sociales.

Integralmente el colegio ayuda mucho al desarrollo. Y también, creo que es un ambiente muy competitivo en general, en todos los aspectos. Como que te llevaba a sacar tu mejor versión en todos los aspectos. Y el deportivo no era la excepción.

¿Y EL TEMA DEL IDIOMA FUE UN PLUS PARA VOS EN TU VIDA PROFESIONAL, O NO TUVO MUCHA INFLUENCIA?

Sí, sí. Yo creo que súper importante. Nunca llegué a evaluar qué tan buenos en general somos en el inglés. Yo después tuve la oportunidad de estudiar en Madrid, dónde hice un máster que fue todo en inglés. Esa fue la experiencia más fuerte con el inglés que tuve afuera del British. Y sí, la verdad que con esa base venía un poco oxidado, porque en los laburos anteriores era prácticamente todo español. Pero bueno, después de dos, tres meses ya empezabas a hablarlo fluidamente.

¿QUÉ ESTUDIASTE DESPUÉS DEL COLEGIO?

Economía. O sea, arranqué en abogacía en la UM con Santi Gortari y con el Cabeza (Mauricio) Sorhuet, estuve un año con ellos y después me cambié y estudié con el Estora (Santiago Storace) en la ORT cuatro años y me recibí de economista.

¿Y AHÍ CÓMO SIGUIÓ TU VIDA PROFESIONAL? ¿A QUÉ TE DEDICAS?

Estuve laburando acá en Uruguay, posterior a recibirme, 5 años. Y ahí me fui para Madrid a hacer un MBA al Instituto de Empresa y después me quedé laburando allá en D local, en la parte comercial.

Después iba a tener una hija, tiraron un poco los lazos familiares, los amigos, todo. Con mi señora pegamos la vuelta en agosto del 23 y mi hija nació en octubre.

¿Y AHORA?

Ahora me volqué a una empresa familiar de minería en Artigas. Ya estoy involucrado ahí hace casi dos años. Y bueno, nada, estoy entre Montevideo y Artigas.

¿Y DENTRO DE LA EMPRESA ESTÁS HACIENDO COSAS RELACIONADAS A TU PROFESIÓN O ESTÁS HACIENDO OTRA COSA?

Y bueno, viste, la profesión en realidad es muy amplia en ese sentido. Muchas veces la universidad te da una manera de pensar más que conocimientos duros. Entonces sí, en cierta manera te moldea la manera de pensar que lo llevas a la empresa. Pero también lo llevas a la manera de pensar cualquier otra cosa. Incluso hasta se puede aplicar en el deporte. Hasta el día de hoy influencia en la manera de organizarme, de gestionar y de evaluar ciertos elementos a la hora de mirar un partido de fútbol, de tener una conversación o tomar una decisión de negocios.

¿QUÉ DEPORTES PRACTICASTE?

Yo hacía todo. Sí, fanático. Me encantaba fútbol, rugby, me iba relativamente bien. No era el mejor en ninguno de los dos, pero era buen deportista. Antes de una gira de rugby que hicimos a Sudáfrica, me rompí los cruzados. Un mes antes de salir. Teníamos 16 años y ahí arrancó el declive.

A esa edad no se opera el cruzado por un tema de crecimiento. Y al otro año me meto a jugar al fútbol, que ya lo jugaba, pero con un poco más en exclusividad. Arranqué a jugar, en esa época de delantero, habiendo hecho una rehabilitación y a los dos meses me rompo el cruzado de la otra gamba, me tiré a barrer, se me cayó Berni Vivo arriba, hasta el día de hoy me acuerdo, entrenando allá en la cancha que está al lado del colegio.

¿DE QUÉ JUGABAS?

Mira, arranqué de Segunda Línea y después me pasé a jugar de wing. Sí, sí, era rápido en ese momento. Rápido y grande.

A esa edad no se opera el cruzado por un tema de crecimiento. Y al otro año me meto a jugar al fútbol, que ya lo jugaba, pero con un poco más en exclusividad.

¿Y AHÍ?

Y ahí recuperación, pasa que psicológicamente terminás devastado, sos un guacho enfermo por el deporte, salís corriendo atrás de una pelota cada vez que la ves y te dicen loco, tenés que hacer reposo nueve meses. Nueve meses.

Los médicos me dijeron, si vos querés hacer deporte a largo plazo, te tenés que operar las dos. Entonces a los 18 me operé una y a los 19 la otra. Y la verdad que lo sufrí mucho porque a los 18 años, estar encerrado con un kinesiólogo, un fisio, haciendo no sé, ejercicios, isométricos, todas esas cosas que tenías que hacer, te mataba, te mataba.

Y CUANDO TERMINASTE LA SEGUNDA RECUPERACIÓN DE LA SEGUNDA OPERACIÓN, TE PUSISTE A JUGAR FÚTBOL

Termino la recuperación de la primera, arranco la segunda y no la termino. Y no quedé bien, probé un par de veces, no me sentía bien, estaba en época de facultad también, capaz que un poco más de disciplina en ese momento hubiese sido mejor.

Estuve 3 años sin hacer nada de deporte en equipo, tenía mi actividad individual y recuerdo que por 2012, si no me equivoco, un verano hablando con mis amigos, decido reengancharme y ahí es cuando me meto al Fútbol de lleno.

¿CUÁNTOS AÑOS TENÍAS?

Veintitrés. El fútbol me tira mucho, ya de guacho. Soy hincha de Peñarol y a los 4 años tenía un vídeo de Peñarol campeón del 93, que lo veía todos los días y me miraba todos los campeonatos. La cuestión es que me tiré para el fútbol y fui derecho para el arco.

UN REPASO DE TU CARRERA COMO FUTBOLISTA

Ahí arranco en primera directamente. Lo que pasa es que el fútbol ha crecido mucho, la estructura que tenemos hoy no tiene nada que ver con la de aquellos años. Capaz que éramos 25 pibes en práctica, en total, era otro compromiso, la organización era distinta, en fin, después se hizo mucho progreso, los pibes que estaban ahí en ese momento, Seba Vega entre ellos, una banda de gente que ayudó a ese crecimiento, a que se empiece a generar esa estructura que tenemos hoy, donde el club cuenta con 3 categorías en Mayores, casi 100 jugadores, una locura.

Yo arranqué al arco, ahí estaba un histórico como el Langa Francisco Bosch. Como competencia era prácticamente imposible sacarle el puesto en su momento, a no ser que pase algo. Era tremendo arquero. ¿Pero qué pasó? En 2014 él se va de viaje todo el año. Los suplentes éramos Tatán (Sebastián Mera) y yo.

Ese año quedamos en la parte de arriba de la tabla, pero sin chance de nada, ni de competir por el título, ni de quedar con los cuatro de arriba que te daba una plaza en el Torneo de Honor.

En las últimas seis fechas, Seba Vega me da 3 partidos a mí y le da 3 a Tatán. Yo debuté acá un partido contra Ivy que ganamos 2-0. Fue el mejor partido de mi vida. Increíble. Aparte fueron tres partidos jodidos porque jugamos contra cuadros que se estaban jugando el campeonato. Después jugamos en CALI, nos pintan la cara, perdemos 4-0 y después terminamos acá con Tenis Pinar.

Arrancamos la pretemporada al otro año y era una incógnita quién iba a agarrar el arco porque Seba no se pronunciaba y al final arranqué yo de titular. Atajo los primeros seis partidos y después el que se va de viaje soy yo, de nuevo, era otra época y otro compromiso. Me fui con cinco amigos de viaje largo, además, aprovechando que nos habíamos recibido. Cuando vuelvo, obviamente había perdido la titularidad.

SI NO HUBIESES ATAJADO, ¿DE QUÉ TE HUBIESE GUSTADO JUGAR?

De puntero. Yo de chico jugaba de puntero izquierdo porque soy zurdo. Los recuerdos que tengo son desborde y centro.

¿CÓMO SIGUE TU CARRERA? ¿EN QUÉ MOMENTO DECIDÍS DEJAR Y CÓMO NACE LO OTRO?

En 2016 estábamos en la B. Yo ese año atajo 2 o 3 partidos y en una práctica voy a hacer un saque de arco y cuando pego, siento una rotura en la rodilla. De vuelta lo sentí y en el momento me di cuenta que me había roto feo. Me hice los estudios. Tercera rotura de cruzado. Durísimo, durísimo.

Y AHÍ TENIAS QUE TOMAR UNA DECISION. DE NUEVO

No recuerdo bien cómo fue el proceso de pensamiento, pero en ese momento terminamos el año, salimos campeones. Fue tremendo año en general para el club, para el grupo. Y no recuerdo bien cómo fue el proceso de transición, pero yo me tenía que ir a operar a Argentina.

Me operé en Argentina con Mario Larraín, que fue médico de Los Pumas en su momento. Me operé en febrero y me quedaba un año por delante de recuperación que no iba a poder jugar.

Cuando vuelvo, Polacho Coates, otro fenómeno que siempre aporto mucho a nuestro futbol, deja el cargo de Asistente Técnico y se plantea que agarre yo. Obviamente mi idea era seguir ligado al club, seguir ligado al proceso del fútbol. Ni lo dudé, me uní al cuerpo técnico, que estaban Fabián y Seba en su momento. Ese año formamos la Reserva también. Entonces fue un doble desafío porque agarré como técnico de la reserva.

¿Y AHÍ CÓMO SE DESARROLLA EL AÑO?

Año tremendo del club. Veníamos de ascender a la A. Faltando tres fechas, íbamos terceros, a tres puntos del primero y nos quedaba jugar contra el segundo y el primero. Hay un partido acá, todos los del fútbol nos acordamos, con Playa Honda (venían segundos), que no nos cobran un penal en la hora. En realidad, lo cobran y por decisión del línea, lo echan para atrás. Íbamos 2 a 2, si ganábamos nos jugábamos una final con Pinar a la siguiente fecha. Se armó un quilombo tremendo. Eso nos liquidó, terminamos el año cuartos. En términos de posición, fue una performance histórica.

DESPUES LLEGAN LAS GIRAS

La primera gira, ahí yo dirigía la reserva en España. Jugamos 4 partidos, empatamos los 4. Nos volvimos invictos de Europa, siempre decimos eso. Yo dejo la posición, porque tenía todo este tema de la rodilla, la recuperación, sabía que iba a estar bastante pesada la cosa y agarro un puesto más de dirección de fútbol. Era una coordinación entre las tres categorías que se formaron ese año. Veníamos creciendo mucho.

Más allá del laburo en la cancha, se requería empezar a armar algo más de gerencia, para supervisar y coordinar la estructura que se estaba generando.

NO REQUERIA QUE VAYAS TANTO A LA CANCHA

No, pero iba. No como un entrenador, pero también iba a todos los entrenamientos. Había que manejar las citaciones, en este momento, si no te citaban quedabas para una Reserva. Había todo un manejo ahí que era bastante demandante en horas. Creo que en ese momento también iba a la cancha y estaba con Seba. Ahora se me van un poquito los recuerdos.

Después al otro año es que me voy a estudiar afuera del país durante cuatro años y medio.

¿Y LA VUELTA?

Y cuando vuelvo estaba totalmente desconectado del fútbol. En España estaba conectado como hincha, escuchaba cómo veníamos y demás, sobre todo porque mis amigos ya estaban en proceso de pasar a la 32, la categoría que te recibe cuando ya no te dan las patas, pero no menor en importancia.

Regresado a Uruguay, en 2024 me pongo a entrenar y jugar con la 32 y ahí me sale el laburo de Artigas que empezó a interferir con las prácticas y demás. Llega un momento ese año que me proponen agarrar de ayudante de DT de la 32. Me uní al cuerpo técnico del Tiburón Duarte, estuve 3 fechas dando una mano. Termina el año y me ofrecen ser técnico de la 32 para la siguiente temporada.

Ahí arranco a pisar un poco más fuerte adentro de la parte de dirección. Tuve una charla con Carlitos Ramela, con el Zeta Sapelli, que eran los capitanes del cuadro, con Tatán que era director del fútbol y coordinador y lo cerramos sobre fin de año. En términos generales, el 2025 fue tremendo año, desde lo social y lo deportivo, la realidad que nos faltó un poquito de suerte para terminar un poco más arriba.

¿EN QUÉ MOMENTO TE LLEGA LA PROPUESTA PARA SER EL TÉCNICO DE LA PRIMERA? ¿TE TOMÓ POR SORPRESA?

Más o menos. Yo creo que es un tema de ciclos. Nosotros, en el momento que éramos jugadores, valorábamos mucho la impronta de alguien que venga de afuera. ¿Por qué? Porque nos traía una cultura de trabajo distinta. Los valores deportivos que se hacían en el ámbito profesional, nosotros en el amateurismo no lo teníamos en ese momento y se identificó como un punto clave para seguir creciendo.

Seba Vega primero, Fabián Díaz después, nos dieron una mano tremenda, nos inyectaron una energía brutal y nos hicieron vivir el deporte de otra manera, como que se profesionalizó mucho. Lo mismo posteriormente con la entrada del Pelo.

Habiendo tenido dos ciclos largos y exitosos, tanto con Seba como con Pelo, yo creo que el jugador en un momento empezó a querer otra cosa y eso motivo la búsqueda de alguien más cercano al club, que contribuya al crecimiento con la cultura e idiosincrasia que Old Boys tiene.

Entonces bueno, nada, terminando el campeonato 2025 que fue por finales octubre, hablo con Tatán y me dice que le gustaría que yo agarre la Primera para el 2026. Si me lo ponía a pensar capaz que un año antes, te hubiera dicho que era imposible que me lo ofrecieran por lo demandante y complejo del rol. En lo personal, el haber estado en 2025 durante todo ese proceso con la 32, me dio la posibilidad de crecer mucho en el entendimiento del rol. No solo en lo táctico, pero también en el manejo, la organización, la estructuración de los entrenamientos y demás cosas. A prueba y error, mucho estudio y mucha lectura también, me fui capacitando, y con el paso del tiempo fui encontrando confianza.

Entonces lo que en un momento parecía lejos, en la medida que fue avanzando el año no era tan así, pero también entendía que era una categoría que estaba muy bien manejada en ese momento, por eso ni me lo planteaba realmente. Después llego el ofrecimiento concreto y obviamente hubo una negociación interna con mi familia. También ver cómo organizar mi vida profesional afuera y alinear mucha cosa para poder dar el paso adelante y bueno, la verdad que ahí mi mujer se puso la 10, dijo «si es lo que te gusta vamos a darle, nos manejamos» y ahí le digo que sí a Tatán.

¿CÓMO ARMASTE EL EQUIPO DE TRABAJO?

Estábamos en noviembre, para mí era muy importante adelantar lo máximo posible, antes del corte de diciembre. Laburamos muchísimo durante ese período para dejar todo pronto, para arrancar el año y que sea deporte puro y duro.

Con el Zeta Sapelli habíamos tenido algunas charlas, él siempre había estado muy ligado al fútbol en general. Había estado jugando en el Lawn, había sido parte del proceso de la selección de la liga, había tenido una experiencia de técnico en el Chorro, que es un club de la liga también. Es un pibe que más allá del conocimiento futbolístico, tiene mucha capacidad de transmitir mensajes, de escuchar, me parece un baluarte adentro de un vestuario. Zeta había estado en años anteriores y había dejado porque iba a tener un hijo, bueno, en fin. Un día se me acerca y me dice estoy para darte una mano de Ayudante Técnico en la 32. Todavía no se había manejado nada lo de la Primera, se termina concretando y me había quedado esa puerta abierta con él. Y vi una buena oportunidad para convocarlo.

Estaba Fabián Díaz también, que yo ya había trabajado con él en su momento, es un loco extremadamente capacitado, me encanta su impronta, su manera de ver el fútbol, pragmática, que muchas veces nos baja tierra cuando nos ponemos muy soñadores. Yo aprendí mucho de él estando ahí. También me parecía muy importante que esté.

Después tuvimos que salir a buscar un DT de la Reserva que es Agus Corradi, un pibe tremendo que labura acá en el British. Lo conocimos a través de Tatán, charlamos con él, conocimiento tremendo de fútbol, muchas ganas de aportar.

También incorporamos a dos chicos del club, muy contento de que estén Lucas García que había sido jugador de la Primera y muy líder de ese proceso y ese grupo. Y también muchas ganas de sumar desde este lado, ni lo dudé, lo trajimos un poco en modalidad de ayudante.

Y el último que sumamos fue el Arbusto Secco. El Arbusto siempre suma, siempre quiere estar. Y la realidad que está con muchas cosas en su vida y no puede tener un compromiso muy fuerte que requiere la rutina semanal. Entonces está en calidad, digamos, de coordinador técnico, que es el que te ayuda, hay que conseguir tal cosa, te da una mano con las canchas, te da una mano con la ropa, los materiales, se encarga de todo.

Y después está Mauro como kinesiólogo, e Inés que es la doctora.

Queremos hacer alguna cosita más, traer alguien que nos enseñe trabajos específicos para delanteros y para defensas, que eso está en proceso, no está cerrado.

La realidad que terminamos con un cuerpo técnico que es muy cercano a lo que fue el profesional. Impresionante. Creo que hubo mucha receptividad de parte de Tatán, y por Tatan hablo del club a la hora de formar algo así. Mucha gente con voluntad de sumarse. Porque el fútbol tiene una gran ventaja y una gran desventaja. La ventaja es que te permite jugarlo hasta los 60. La desventaja que tiene de este lado de la dirección técnica, es que te saca mucho potencial colaborador. Porque todos los pibes de 40, 50, 60 años están jugando al fútbol.

Pero bueno, nada, siempre ha habido gente muy voluntariosa, gente muy dedicada y bueno, logramos armar ese cuerpo técnico que para mí es impresionante.

¿DE QUÉ ESCUELA FUTBOLÍSTICA SOS?

Tremenda. A ver, yo soy hincha de Peñarol, nunca fui de los enamorados del juego tipo Guardiola y toda esa cosa. No, al revés, yo siempre era más de Mourinho.

¿SE DEBE DISEÑAR LA TÁCTICA DE ACUERDO A LOS JUGADORES QUE TENGO O PUEDO CONVENCERLOS DE QUE SI ESTÁN CONVENCIDOS PUEDEN HACER LO QUE PIDE LA JUGADA, EN EL MOMENTO QUE HAGA FALTA?

No hay una receta única. Porque ¿qué pasa? a diferencia del fútbol profesional dónde sí tenés una instancia de periodo de pases, capaz le digo al gerente deportivo necesito dos punteros, un enganche y un 4, y te los trae. Y vendés al 9 de área que no lo usás. Ahí te armaste tu equipo, en base a tu idea.

Acá es otra realidad, los que son inamovibles son los jugadores. Lo que cambia son los técnicos, pero a los jugadores no los podés cambiar.

Es por esto, que parte de ese trabajo previo que hicimos durante noviembre, fue evaluar qué tipo de jugadores teníamos y charlar con otros que estaban alejados para tratar de atraerlos. Y uno va formando la idea futbolística en base a los recursos que tiene, quedas más sujeto a eso. En nuestro caso en particular, tuvimos la suerte de encontrarnos con una base de jugadores que estaban muy alineados a nuestra forma de ver el futbol. También quizás por eso fuimos buena opción para el club.

Venimos de un proceso que éramos un equipo, te diría con una impronta más defensiva, donde se priorizaba más que nada el 0 en el arco, que no te hagan goles. Hoy en día estamos en ese proceso de descubrimiento para ver como evolucionar y re transformarnos.

La realidad es que vamos solamente tres semanas y media de pretemporada, donde más que nada se trabajó la parte condicional. Todavía no nos pusimos en cancha a hacer trabajos más específicos, más tácticos. Pero sí obviamente el desafío que tenemos hoy en día, está marcado por la estadística un poco del año pasado, dónde si bien fuimos el equipo menos goleado o el segundo menos goleado, fuimos los que menos goles hicimos. Entonces uno de los desafíos que tenemos nosotros es levantar ese punto permitiéndonos levantar la factura goleadora.

¿DESCRIBÍ UN POCO EL PLANTEL QUE AGARRÁS

Me sorprende el físico del jugador de hoy en día. Hoy el jugador del Old Boys tiene físico de futbolista. Nosotros veníamos de una época donde había mucha relación con el rugby, éramos mucho más duros, más grandes y hoy en día el plantel tiene entre 45 y 50 pibes en el proceso de Primera-Reserva que parecen de futbol profesional. Son todos deportistas. Eso es un cambio que se fue generando en estos últimos años. No tenés más el gordito enganche que corre poco y te la cuelga. ¡No va más!

Hoy en día necesitas tipos bien alimentados, bien formados, el entrenamiento es adentro de la sesión, pero después todas las cosas que van alrededor. Lo mismo pasa en rugby con la suplementación, la alimentación, las idas al gimnasio, la concientización sobre eso, que lleva a que hoy en día te encuentres dentro del amateurismo, con un grupo deportistas prácticamente profesionales.

En general somos un grupo relativamente joven, pero con buena experiencia. La verdad que hay un entusiasmo tremendo por todo lo que se viene.

¿BERTO OBJETIVO DEPORTIVO Y OBJETIVO HUMANO PARA ESTA PRIMERA TEMPORADA COMO TÉCNICO DE LA PRIMERA DIVISIÓN?

Bien, a ver, la realidad que el objetivo deportivo no es algo que lo marco yo, sino lo marcó el laburo que se vino haciendo los últimos años. Nosotros hace 15 años éramos un cuadro que alternaba esporádicamente entre la B y la A. A raíz de todo este laburo espectacular que se ha hecho, hoy en día Old Boys ya es un cuadro de la A establecido. Este es el décimo año seguido que estamos en la categoría, yo creo que somos nosotros y tres equipos más que lo han podido hacer en la última década.

Entonces los pibes, algunos que a su vez les tocó ser campeones de la A en juveniles, entran sintiendo al club como un cuadro de la A establecido y ciertas ambiciones lógicas. Además, yo no sé si el 70-80% estuvimos siempre en la parte de arriba de la tabla. Hubo un vice campeonato en 2020. Eso te marca que el club ya marcó un piso de cara al futuro. Entonces depende de nosotros ahora de seguir elevando ese piso. Obviamente a dónde podamos llegar, bueno, va a depender pura y exclusivamente de nosotros, pero tenemos que ser conscientes que la vara la tenemos que seguir levantando, no podemos conformarnos con lo que ya logramos porque va en contra también de la filosofía y de los principios que ha guiado a este club en el fútbol en los últimos 10, 15 años.

Entonces yo, los jugadores, el cuerpo técnico, todos tenemos la obligación de seguir empujando a ir a más.

¿PENSÁS QUE LLEGÓ EL MOMENTO DE DECIR ESTAMOS PREPARADOS PARA SALIR CAMPEONES O ES ALGO QUE TODAVÍA ES UN PROCESO?

En algún momento te tenés que tirar al agua, eso seguro, en algún momento tenés que quemar las naves. Yo cuando me acuesto de noche, me pongo a pensar en lo que viene, y me pongo un poco soñador pero también tenemos que tener los pies en la tierra. Soy muy consciente de la dificultad que tiene lograr algo así, de hecho, hasta ahora no lo hemos logrado. Lógicamente yo quiero ir por todo, nadie dice «este año estoy con unas ganas de salir tercero que no puedo más», pero tampoco hay que obsesionarse con la idea, no creo que sea el camino. Hay que seguir trabajo con el compromiso y humildad que nos trajo hasta acá y a partir de esto ver como se desenvuelven las cosas. Lo más importante es quedarnos con la tranquilidad que hicimos todo para quedar lo más alto posible.

Además, el fútbol universitario es muy cambiante en ese sentido, capaz que no sé, Nacional y Tenis Pinar que son los que vienen saliendo campeones, se le rompe el 9 o el puntero se va a vivir a otro país y capaz que caen. O capaz que un cuadro que venía terminando en puestos más bajos, te trae tres jugadores de afuera que estaban jugando fútbol profesional y eso los levanta.

Nosotros creo que tenemos una base muy sólida, porque tenemos una cantera muy buena que lo ha demostrado con los resultados con el Chueco (Perdomo) y varios pibes de acá. Eso ya te marca un poquito. Se lograron 2 campeonatos en la A en los últimos 5 años lo que te marca nuevamente la cosecha del esfuerzo que se viene haciendo.

Yo me levanto todos los días y laburo pensando en ir a sacar el mejor resultado posible, ir a ganar todos los partidos. Después el resultado muchas veces no depende enteramente de uno. Hace 10 años plantearse salir campeón de la A era algo muy lejano, hoy estamos más cerca, sin duda es el sueño que tenemos todos pero también somos conscientes que es extremadamente difícil. Yo me quiero de ir acá con la tranquilidad de que vacíe el tanque.

Es fútbol, ¿viste? Después la pelota pega en el palo y entra o pega en el palo y sale.

¿CUÁL ES LA MEJOR LIGA DEL MUNDO?

La uruguaya.

¿EL MEJOR JUGADOR DEL MUNDO?

Federico Valverde.

¿MEJOR JUGADOR URUGUAYO?

Federico Valverde.

¿MEJOR MÚSICA PARA ESCUCHAR ANTES DE UN PARTIDO?

Buena pregunta. Algo muy tranquilo. Muy tranquilo, no sé qué, pero muy tranquilo.

¿LA MEJOR PELÍCULA QUE HAYA VISTO?

El padrino.

¿UN ENTRENADOR QUE TE HAYA MARCADO?

Mourinho.

¿Y UN ENTRENADOR QUE TE HAYA MARCADO A VOS COMO JUGADOR?

Y bueno, ya te digo, tanto Seba como Fabián fueron los dos que yo más consumí. Los dos.

¿EL MEJOR JUGADOR DEL OLD BOYS DE TODOS LOS TIEMPOS QUE VISTE JUGAR?

El «hormiga» Herbón. Como parte del sindicato de arqueros también tengo que hacer una honorable mención a mi colega Langa Bosch.

TE DESEAMOS LO MEJOR PARA ESTE AÑO.

Vamos arriba. Gracias.

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