JÓVENES EMPRENDEDORES AZULGRANAS

ABITO

Es una empresa de gestión de residuos sustentable que fue fundada hace 7 años en Montevideo, Uruguay. Se dedican a conectar a los generadores de residuos con las plantas de reciclaje en todo el país y la región, ofreciendo una solución revolucionaria de gestión de residuos para empresas privadas, instituciones educativas, supermercados, centros comerciales y barrios privados.

Como empresa B certificada, ya se ganaron la confianza de más de 250 clientes que están comprometidos con la gestión responsable de sus residuos y muestran su impacto ambiental positivo al mundo, a través del innovador sistema de medición, trazabilidad y reporting de impacto que incluye el servicio.

Hoy operan en 3 departamentos de Uruguay, con 30 empleados, oficinas y planta de clasificación de residuos reciclables en la capital y una red logística que les permite expandir el alcance día a día.

Nos sentamos con Francisco Voulminot, Founder de ABITO y nos enroscamos en una charla apasionante sobre este tema central para el futuro de la humanidad.

¿CÓMO ESTÁS FRAN? BIENVENIDO.
Bien de bien, Nacho, muchas gracias. Un placer estar acá.

CONTANOS PRIMERO ¿SOS EX ALUMNO DEL COLEGIO? ¿DE QUÉ GENERACIÓN SOS? ¿COMPAÑEROS DE QUIÉN, PARA QUE LA GENTE TE PUEDA UBICAR?
Ahí va. Bueno, soy de la generación 1993.
Yo no estuve siempre en el British, entré en Lower.
Me acuerdo que desde chico me encantaba el rugby.
Venía del St. Andrews, un colegio muy chico dónde era el capitán del equipo. Pasé al British y el nivel competitivo aumentó muchísimo. Pero a través del rugby como que pude encajar muy rápido con mis amigos, con mis actuales amigos, fue el canal a través del cual hice más amistades.
Y ahí, ya de entrada, me acuerdo que mi primer amigo fue Facu Costa, que era también fanático del rugby mal. Y ahí tuvimos mucho en común.
Después me fui haciendo un montón de amigos que hasta el día de hoy son con los que nos juntamos todas las semanas.
En ese grupo está Lucas (Puig), Dieguito Pombo, Juan Luis Aguiar, Guille Symonds, Diego Leindekar, Mateo Machado, entre otros. Actualmente Dieguito y Guille siguen jugando.
Después tengo varios amigos de la parte de fútbol hoy en día, referentes de esta generación, Nico Casarotti, que también me apadrinó como Facu apenas entre al colegio, Martín Mussetti, que no juega en el club, pero es famoso más que nada por los Internos (risas). Martín Guerra, referentes en el club a nivel fútbol.
Y bueno, después hay muchísimos por nombrar también, pero esa es mi generación con la que me crié y hasta el día de hoy seguimos compartiendo la vida.

¿TENÉS UN GRUPO DE AMIGOS DE ST. ANDREWS O QUEDARON LEJOS?
Quedaron lejos. O sea, también pasó que muchos se cambiaron al British, ellos sí siguen estando.
Pero sigo en contacto con algunos del St. Andrews que se fueron para otros colegios. La verdad es que nos vemos muy poco, pero sí, la llama de la amistad sigue estando. Es un vínculo que armas de chiquito, muy fuerte y sigue estando.

¿QUÉ TE ACORDÁS DE LA ÉPOCA DE COLEGIO?
Y lo primero que me acuerdo es el rugby. Los mejores días de la semana era martes y jueves, que eran los días que teníamos práctica de rugby. Todo mi círculo de amigos se fue generando alrededor del rugby.
Después hasta terminé también jugando al fútbol, armando grupos de amigos diferentes.
¿Y qué me acuerdo? Me acuerdo de Facu que era fatal y era mi compinche. Él me hizo amigo de todos. Tenía un perfil de liderazgo marcado.
Pero volviendo a tu pregunta, lo que más recuerdo era todo lo que tiene que ver con las prácticas y los partidos. Tuve tremendos DTs como Yayo Crosa, quien me apodó “Cabeza” y hasta el día de hoy me siguen llamando así, Caco Pastore, Seju, y las giras por argentina con Cesar Cat, Rodri Anguita y Raul Ham.
Después me tuve que poner más las pilas en temas de estudio y como todo, empiezan a surgir más prioridades.

Pero la verdad que fue increíble esa infancia y adolescencia en el Colegio.

¿QUÉ ESTUDIASTE DESPUÉS DEL LICEO?

Iba muy perfilado para el lado de agronomía. Vengo de familia agrónoma, viví desde chico en el campo y siempre tuve la agronomía en la cabeza. Hice quinto y sexto de agronomía, pero pegué un volantazo, en vez de entrar en facultad de agronomía, me fui a la ORT, administración de empresas, y me especialicé en agro negocios.
Pensando como abrir un poco más el abanico, seguir en el agro, pero abrir un poco más el abanico. 

Me encantó la carrera de administración de empresas en la ORT, le dan mucha importancia en la parte de emprendedurismo. 

Y ahí fue que abriendo este abanico, después me terminé dando cuenta que no quería ir por el lado del agro, sino que surgió toda la parte de economía circular, de empresas de triple impacto, temas de los que fui aprendiendo y conociendo.
En un momento me di cuenta que quería meterle todo mi tiempo, todo mi futuro a la parte de algo que tenga que ver con economía circular.
Y así fue que terminé haciendo una tesis de fin de grado de administración de empresas de la licenciatura, y lo hice sobre un proyecto de gestión de residuos sustentable, que facilitaba a distintos barrios la conexión con plantas de reciclaje y de compostaje del país, se facilitaban todo lo que era tachos, comunicación, talleres y toda la parte de logística de recolección diferenciada.

Ese fue mi proyecto de tesis, en ese momento estaba trabajando para una empresa de marketing digital para EE. UU, nada que ver con esto, pero esto me encantó. Nos fue muy bien con la tesis.
Decidí renunciar y meter todo mi tiempo a la tesis, a sacarlo adelante, a ver qué pasaba, sabía que podía pasar cualquier cosa.
Y ahí entremedio, en una navidad le cuento esto a mi prima Soledad Chiarino, mi actual socia hace siete años. Le cuento del proyecto, le muestro un video que explicaba todo el proyecto desde la parte económica, social, ambiental.
Y se copó, se sumó al proyecto, empezamos a validar la idea, de pronto abrimos la empresa, empezaron a venir los primeros clientes y así en un pestañear, seis años y medio después, estamos en donde estamos, que básicamente somos una empresa de gestión de residuos, enfocada en la parte sustentable, en la parte ambiental, facilitamos el reciclaje y el compostaje para empresas de todo tipo.
Hoy somos un equipo de 30 personas, tenemos 250 clientes.
Ahora capaz que profundizamos un poco más en eso, pero básicamente eso, pestañamos y estamos en esto con una empresa ya constituida.
Y la verdad que a veces me sorprendo de lo rápido que pasa el tiempo y todo lo que sucedió entre medio, pero viene todo desde ahí.

¿EN QUÉ MOMENTO TE EMPEZÓ A INTERESAR EL TEMA MEDIOAMBIENTAL? ¿ESTO VENÍA DE ANTES O ARRANCÓ CON LA TESIS?
Un poco de las dos.
De chico, como te comentaba, me crie un tiempo en el campo y ahí creo que generé un vínculo especial con la naturaleza, aprendí a apreciarla y respetarla. 

Después, a medida que iba creciendo, siempre me llamó la atención cómo rompemos el equilibrio de la naturaleza en acciones cotidianas. Y como que siempre tenía el tema en la cabeza y quería aportar en algo.
Después cuando empecé a estudiar, comencé a aprender esto de las empresas de triple impacto, que son empresas que no solo van por lo económico, sino que también tienen un impacto social y ambiental, pero a la misma vez se sustentan solas, no son ONGs ni nada de eso.
Después, por casualidad digamos, también me meto en materias de economía circular.
Antes de recibirme, antes de presentar la tesis, me fui de intercambio a San Sebastián, al País Vasco, y ahí me llamó mucho la atención como gestionan los residuos allá. Dicen que los vascos son  “los alemanes de España” por su prolijidad y proactividad.
Cuando volví a Uruguay, me llamó la atención lo distante que estábamos.
Ahí fue que me hizo el “click” de “bueno, si le voy a meter un montón de tiempo y esfuerzo a la tesis, que sea algo que aporte en este sentido”. 

Nunca me imaginé que después iba a transformarse en una empresa.
Y después, una vez que hicimos toda la tesis, que nos fue muy bien, en la que participaron casas de familia en el proyecto piloto, la universidad nos puntuó muy bien y terminamos la tesis y las familias que habían participado del proyecto nos decían “no me cortes ahora el servicio, quiero continuar”.
Empezaron a alinearse bastante las cosas y dije “bueno, renuncio y le voy a meter a esto”.

Los dos primeros años nos fue muy bien, pero cuando arranca la pandemia y justo nuestro servicio se enfocaba en empresas, colegios, instituciones educativas, universidades, se frenó todo y casi nos fundimos y hubo que arrancar de vuelta.
Apenas aflojó la pandemia se vino un crecimiento muy grande y bueno, hoy tenemos una empresa constituida y estamos aportando también.

¿QUÉ ES UNA EMPRESA DE TRIPLE IMPACTO? ¿DESDE CUÁNDO SE USA ESA TERMINOLOGÍA Y SI HAY MUCHAS EMPRESAS QUE SE ADHIEREN A ESE SISTEMA?
La primera vez que escuché esto de empresas de triple impacto fue hace un poquito más de ocho años, y es un concepto bastante nuevo. Hoy en día por suerte creció muchísimo y es más común escucharlo. Pero básicamente una empresa de triple impacto es una empresa que en su ADN, en su esencia, aporta en lo que hace.
Por ejemplo, brinda un servicio o vende un producto y a la misma vez que lo hace, está aportando a una causa ambiental y también social. Claro, tiene que ser las dos.
En el caso nuestro sería nosotros estamos brindando un servicio de gestión de residuos, que por ejemplo en Montevideo, todo el sector privado necesita contratar un servicio de gestión de residuos, y nosotros ofrecemos una alternativa que le facilita a estos clientes el poder clasificar los residuos, básicamente terminar reciclando y compostando mucho más que tirando todo junto y mandando todo a un relleno sanitario.
Ahí tenemos lo que es el impacto ambiental que se genera a través del servicio, por estar devolviendo al ciclo productivo todos estos materiales que si no, terminarían enterrados en un relleno sanitario.
Y después la parte social, por un lado tenemos lo que es puertas afuera de la empresa, el impacto social que generamos, porque tenemos equipos de capacitadores, talleres y demás, brindamos este servicio para todo el sector educativo, de educación ambiental, mismo para colegios como para la población en general.
Funcionamos como un catalizador de un cambio cultural hacia la Cultura del Reciclaje y gestionar los residuos de forma responsable.
Puertas para adentro de la empresa, hace unos tres años, montamos una planta de clasificación y tenemos nuestros camiones y todo el personal.
Son gente que antes estaba vinculada al reciclaje, llamémosle, a la gestión de residuos, pero que trabajaban en la calle, de manera informal.
Estamos brindando un lugar más digno de trabajo, un empleo seguro, un sueldo seguro, condiciones dignas de trabajo, estamos trabajando con gente de 50 años que nunca había tenido una cuenta de banco ni había aportado al BPS, y a través de nosotros entran dentro de la formalización del rubro y aportamos a la sociedad.
Somos una empresa con fines de lucro y nos sustentamos 100 % de lo que hacemos. No recibimos fondos, no somos una ONG ni nada que se le parezca.

EXPLÍCANOS QUÉ ES LA ECONOMÍA CIRCULAR.
La economía circular, bien simplificada, es la alternativa a la economía lineal, que es en lo que venimos desde hace décadas, desde la revolución industrial, que viene a ser: diseño un producto, lo produzco, lo vendo, y después ¿dónde termina ese producto cuando se tira? No se sabe, o sea, básicamente termina enterrándose, es lineal. Extraigo los recursos naturales, produzco, vendo y tiro. Eso es lineal. 

La alternativa es una economía circular, que básicamente extrae en menor cantidad los recursos naturales, se le mete mucho más pienso al diseño de las cosas para no sólo vender, sino pensar qué va a pasar después, incorporar materiales reciclables o incorporar cosas que después se puedan usar para algo y no tengan que terminar en un relleno sanitario, en una montaña de basura.
Después, una vez que se genera un residuo, se empiezan a descartar cosas, se descartan de forma más responsable, más consciente, también se consume de forma más consciente. 

Mi área es la parte de lo que es el devolver al ciclo productivo los materiales, el reciclaje, pero hay gente muy grosa en la parte de diseño, en distribución y en toda la cadena.
Es todo un mundo que también está presente en la parte de energías renovables, está muy presente en todos los eslabones.

¿SON DISEÑADORES INDUSTRIALES?
Sí. Y yo siempre digo que me especializo en la parte de reciclaje, también capaz que, en consumo responsable, pero yo creo que el verdadero cambio viene desde el diseño, desde cómo se piensan las cosas. Porque haciendo mejoras en la parte diseño, todo fluye mucho mejor.
Si el diseño no está bien desarrollado, después es un choclo para el que sigue. 

Creo que el verdadero cambio a futuro, a 30 años, va a estar en los arquitectos, los diseñadores, los que meten el pienso al principio El cambio profundo viene cuando empiece a traccionar más esa parte.

¿CÓMO SE FINANCIÓ ABITO?
Es una empresa autosustentable 100%.
Lo arrancamos con mi prima, pusimos la inversión inicial que fue mínima, y yo en ese momento tenía una camioneta y empezamos.
Los primeros clientes nuestros fueron tres restaurantes y con la camioneta recolectaba y después tercerizamos la otra parte.
Así que fue muy a ver qué pasa, con cero inversiones.
Lo que sí, apenas abrimos la empresa, se validó que había gente que le interesaba contratar este servicio.
Aplicamos a la ANII y después de dos intentos nos financiaron el primer Semilla se llama. 

Eso lo destinamos en gran parte al marketing para darnos a conocer. Y lo otro lo destinamos a un software que nos facilitaba y nos hacía mucho más escalable toda la parte de reportar la información a nuestros clientes, de cuánto reciclaron y demás, que eso es un valor agregado muy importante.
Entonces ahí recibimos esa plata que habiéndolo podido destinar a eso, nos hizo después captar clientes mucho más rápido.
Y ahí se vino el crecimiento fuerte a partir de ese capital Semilla del ANII.
Y a los dos años de eso, recibimos el siguiente ANII, que fue para varias áreas de la empresa. Nos ayudó a profesionalizar muchísimo todo, desde diferentes áreas hasta poder también empezar a ofrecer nuestro servicio en Canelones, Maldonado.
La verdad que la ANII nos aceleró el crecimiento muchísimo.
Y entre medio también estaba la ANDE, que es la Agencia Nacional de Desarrollo. Recibimos muchos asesores, estábamos teniendo temas con la parte financiera, nos destinaron un asesor para solucionar esa área. 

Después me acuerdo cuando vimos que se venía, después de que se destrancó la pandemia y se venía una entrada grande de clientes, íbamos a tener un tema logístico, recibimos asesoramiento logístico y nos ayudó la ANDE también durante la pandemia a conseguir préstamos a tasa casi que cero.

¿QUIÉN FUE EL PRIMER CLIENTE DE ABITO?
El primer cliente de Hábito fue Mala Fama, la conocida cervecería de Pancho y Mauri, primer cliente y ahí de todo. Aprendimos junto a ellos. Ahí sí iba con la camioneta, recolectaba, charlaba con ellos, saber qué tacho había funcionado, que no, fue una experiencia increíble.
Y ellos también tenían la parte del bagazo de la cerveza, que es el residuo que a partir de la fabricación de birra sale el bagazo que es tipo la cebada, una vez que se usó lo que queda y los ayudamos a conectar con la planta de compostaje.
Bueno, eso estuvo increíble, aprendimos un montón con ellos.

¿CUÁNTOS CLIENTES TIENE HOY ABITO?
Hoy tenemos 250 clientes divididos en 210 que son tipo empresa e instituciones educativas y después hay una parte de hogares que largamos en la pandemia para empezar a mover la cosa, porque se había trancado fuerte el trabajo.
Tenemos una parte home que entras a una web estando dentro de nuestro circuito, básicamente hacemos todo Montevideo y parte de Canelones, hasta Camino de los Horneros. Podés contratar el servicio que pasa por tu casa. Hacemos recolección de reciclables y de compostables también, que es toda la parte orgánica que termina siendo tierra.
Y nosotros a fin de mes, a todos nuestros clientes les devolvemos una bolsa de compost hecho a partir de los residuos compostables de su propio hogar. Es parte de nuestro servicio.

¿EN QUÉ MOMENTO SE TOMÓ CONCIENCIA A NIVEL MUNDIAL DE ESTE TEMA? ¿EN QUÉ MOMENTO EMPIEZA A HABER UN CAMBIO?
En lo personal, creo que estoy con ABITO hace siete años, desde que arrancamos, había mucha gente que decía están locos, como que no se hablaba tanto del tema.
Te diría que un poquito antes de la pandemia y durante la pandemia, hubo un crecimiento exponencial a nivel conciencia, tanto de la cultura uruguaya como  en el resto del mundo, yo creo. Eso en lo que llamamos corto plazo, siete años.
La verdad que fue notorio cómo se empezó a hablar más, cómo nos empezaron a llamar de diferentes tipos de empresas, con diferentes destinos y rubros. Gente que quería empezar a hacer las cosas mejor. También de parte de mi familia, mi padre está muy vinculado al campo y siempre de chico me inculcó eso.

Y OBVIAMENTE LAS GRANDES EMPRESAS, LAS GRANDES MULTINACIONALES TIENEN CONCIENCIA DE ESTO.
Creo que todos tuvieron que empezar a prestarle atención a esto, a darle importancia y a destinar recursos.
Y el consumidor responsable es cada vez más frecuente, es el que pide estos cambios, estas mejoras y terminan haciendo que grandes instituciones viren hacia esto.
Creo que ese es el cambio más rápido, porque a nivel normativo todo viene más lento, siempre viene de atrás.
Creo que el que va en la vanguardia es el consumidor, que cuando van creciendo y cada vez son más, todos empiezan a prestar atención.
Hay algunos que lo hacen por la esencia de la institución, de las empresas que se destacan siempre por ir primeros en eso, y otros que lo hacen porque se tienen que ajustar a lo que está queriendo la gente. Así que, a nivel normativo, lento. A no ser que seas una gran, gran industria, que ahí sí, siempre te aprietan más las tuercas en el sentido de cómo estás haciendo las cosas.
Por ejemplo, nosotros tenemos más de 200 empresas como clientes y ninguna está obligada por ley a clasificar. Perfectamente pueden tirar todo junto y mandar a un relleno sanitario.
Y bueno, contratándonos se quedan tranquilos de que lo están haciendo bien y que también los ayudamos con todo lo posible, porque es un cambio cultural literal puertas adentro.
Tenemos desde la parte de diseño, de cómo comunicarlo, de qué tachos poner, hasta el equipo que va a capacitar. Estamos muy cerca del cliente para que logre hacerlo de forma fácil y después fluya.
Después en el fluir, digamos, mes a mes, año a año, tenemos todo el sistema de recolección de planta y demás.
Pero cuando una empresa se embarca en esto, a veces un cambio, depende del tamaño de la empresa, pero es un cambio importante y tenemos todo lo necesario para que lo hagan.
Y después algo muy importante que hacemos también para retroalimentar los esfuerzos que requiere toda la parte del cambio cultural, como también la parte de ir clasificando día a día los residuos, es hacer que todo sea trazable y medible: lo que recolectamos, a dónde mandamos y demás, podemos elaborar informes de impacto ambiental que les pasamos a las empresas.
Mensualmente reciben cuánto compostaron, cuánto reciclaron, a dónde fue parar cada cosa y ambientalmente qué significado tiene ese dato. El haber reciclado una tonelada de papel, por ejemplo, este mes, es el equivalente a haber evitado la tala de 17 árboles, por ejemplo.
Y esto nos posiciona, es un diferencial fuerte nuestro y algo por lo cual nos vienen a buscar las empresas.

¿CÓMO HACÍAN ANTES? ¿ES VERDAD ESOS VIDEOS QUE A VECES UNO VE DE ISLAS DE BASURA FLOTANDO EN EL OCÉANO?
Sí, sí, eso es verdad. Una vez que se empezó a documentar y a comunicar, eso fue parte de este cambio de concientización a nivel mundial.

Pero si, son reales. Capaz que los marineros que atraviesan los océanos ya lo sabían de toda la vida. Por el tema de las corrientes, toda la basura que sale de las ciudades por los ríos termina en el océano, todo eso se termina centralizando en un punto por las corrientes que vienen de todos lados del planeta. En un punto del océano, esos residuos quedan trancados ahí y eso va creciendo. Hoy en día son islas, literal, de cientos de kilómetros cuadrados. Es tristemente impresionante.
Hace un tiempo que se empezó a tratar de reciclar.
Hay proyectos, uno se llama Clean Ocean Project, de un guacho muy joven que empezó a juntar fondos y montó ahora unos barcos que están con una especie de red, porque no puede ser cualquier red, porque también atrapas a los peces y demás.
Me meto bastante en el tema, pienso. Se está haciendo una limpieza de lo que hay. El verdadero cambio, yo creo, y muchos también apoyan esto, es que en verdad tenemos que dejar de permitir que la mugre llegue a los ríos, porque todos los ríos terminan en el océano.
Atajar el problema antes, no salir a limpiar los océanos, sino que atajar el problema de raíz.
Y ahí viene el tema del cambio cultural, de saber que esto tiene un impacto negativo, que no da lo mismo tirar un residuo en el piso que en un tacho, y no da lo mismo tirarlo en un tacho que clasificarlo en tres.

¿ES VERDAD QUE EL PAPEL O EL CARTÓN MOJADO NO SE PUEDE RECICLAR? ES DIFÍCIL QUE LLEGUE SECO AL TACHO UN PAPEL DE USO DOMÉSTICO.
A ver, sí, es una discusión que tengo yo.

¿HAY FORMA DE RECICLARLO?
Hay forma. El problema es otro, porque si pensamos dónde termina y qué sucede con el papel, para reciclarlo hay que mojarlo y hacerlo una pasta. O sea, va a terminar en agua, hay que mojarlo. Entonces, en cierta forma no tendría que dar problemas.
El tema es cuando tiras algo muy mojado a un tacho de reciclable, que después es más engorroso todo el proceso que hay entremedio, toda la cadena, el que esté mojado en una bolsa, después se cierra esa bolsa, termina por ejemplo en una planta de reciclaje, clasificación, eso va llevando días. Y todo lo que sea humedad va generando hongos que perjudican el plástico, el cartón y todo lo demás. 

Si el papel agarra hongos, ahí ya no se puede reciclar.
Hay que pensar más en la cadena y lo que sucede durante, que lo que químicamente pasa con mojar el papel.

¿HAY COSAS QUE NO SE PUEDEN RECICLAR? BUENO, ME ACABAS DE DECIR UNA, PAPEL CON HONGOS, PERO ¿HAY ELEMENTOS QUE NO SE PUEDEN RECICLAR?
Hay muchas cosas que no se pueden reciclar, sí.
En general hay muchos productos, hay cada vez más materiales porque se va innovando en lo que es diseño y van apareciendo nuevos materiales. Y los nuevos materiales no se sabe muy bien.
En el caso por ejemplo de los plásticos, están bien categorizados, pero después van apareciendo nuevos y esos a veces se mezclan y no se sabe muy bien cómo reciclar. Eso aplica en general.
Cuanto más virgen, digamos, cuanto menos mezcles materiales para hacer un packaging, más fácil va a ser reciclarlo.
Por ejemplo, el caso del Tetra Pak es brillante a nivel conservar alimentos y demás. Para reciclar es un dolor de cabeza porque tiene aluminio, cartón y plástico. Eso es un material complejo para reciclar.
Se buscó una solución, Tetrapak. Con el reciclado se están haciendo unos chapones que se mezcla con otros plásticos, se tritura todo y se prensa en calor y queda un chapón que puedes hacer una mesa, sustituye un fenólico de madera.
Pero eso a concepto general, cuanto más materiales haya en un packaging, más complejo es el reciclaje.
Después todo lo que es metales sí son muy reciclables.
Papel y cartón es recontra reciclable.

Pero la verdad que sí, hay industria, por suerte hay muchos materiales que son recontra reciclables.

¿LAS COMPUTADORAS SON RECICLABLES?

Las computadoras se reciclan, casi todas las partes. La cosa fue creciendo durante los años y se sabe que va a crecer cada vez más ese residuo.
Una computadora que ya no funciona, termina el proceso, se muele y ahí tenemos plásticos y metales.
Hay como 11 tipos de metales diferentes.
Separan, el plástico, metal, hay algunos procesos manuales, otros con maquinaria y después todo termina por separado.
Para poderse reciclar, los materiales tienen que estar homogéneos.
Y bueno, el proceso más estándar es eso, moler primero y después empezar a separar los diferentes tipos.

¿INDUSTRIA AUTOMOTRIZ? EL CAUCHO, LA CHAPA, LA PINTURA.
En lo que es caucho, todo un tema también a nivel mundial, porque imagínate, todo lo que se importa es un disparate.
Y se armó todo un sistema de que las gomerías tienen que aportar con un impuesto para una logística de recolección de todos los neumáticos que van a parar a una fábrica, que se muelen, la gran mayoría se queman para energía, y hay una parte que se usa para lo que son los pisos de transito alto por ejemplo, de los colegios. También se está empezando a incorporar en el hormigón y asfalto.

PERO NO PUEDE VOLVER A SER UN NEUMÁTICO.
Por ahora no puede volver a ser un neumático.
Es un tema.

¿QUÉ SE HACE CON LAS COSAS QUE NO SE PUEDEN RECICLAR?
hay una escala en esto. Lo mejor es poder reciclarlo. Una vez que no se puede ni reducir, ni reutilizar, ni reciclar, lo mejor sería poder destinarlo a un aprovechamiento energético, que vendría a ser como quemarlo, pero obviamente con una infraestructura, una empresa que se dedica a eso.
Y después viene el enterramiento. Enterrarlo, hacer el relleno sanitario, a veces ni siquiera es un relleno sanitario, un vertedero, pero está. 

Y por último el que vaya a los cauces de los ríos y todo eso, pero ahí genera problemas mucho mayores.
Acá en Uruguay, lo que no se recicla va a parar a un relleno sanitario que está a la altura de Felipe Cardoso, en las afueras de Montevideo. Y bueno, se va tirando ahí, residuo de obra, residuos de diferentes tipos, un poco después de tierra, escombros y demás. Y se va armando como capas, capas, capas, y esa montaña crece literalmente más de cientos de metros, no para.

¿Y ESO NO CONTAMINA?
Sí, claro, al pozo se le hace un recubrimiento porque todo esto genera líquido lixiviado, que es muy contaminante, y eso no puede drenar a las napas.
Entonces se le hace un impermeabilizado, una lona, que esa lona también se rompe, algo termina en las napas, y a medida que se van tirando los residuos, hay unos tubos que van sacando el lixiviado y lo mandan para una planta, que es donde se procesan los lixiviados, se le hace alguna cuestión química para después poderlo tirar en un río que contamine menos.
Y después también esta gran montaña, va generando gas metano, que es muy contaminante, peligroso porque puede llegar a explotar y contaminante para el efecto invernadero.
A estas montañas se les hacen perforaciones, sacan este gas con tubo, y en algunos lados en Montevideo se quema parte de eso se quema para que el metano se transforme en Co, que es menos contaminante para la atmósfera.
Pero en otros lados directamente se saca el metano y se tira nomás. Así que directamente contamina.
El gran problema es que va mucho material reciclable a parar ahí, material que es compostable. Eso es lo que tenemos que evitar.
Y el objetivo de ABITO está allí también porque hoy en día de lo que se entierra en un relleno sanitario, el 70 % se puede o reciclar o compostar. Es un disparate.

¡CUÁNTO POR HACER ABITO!
Nosotros lo que hacemos es brindar una solución que hace que ese residuo no termine ahí, y que termine en el ciclo productivo, que vuelva y vuelva a la economía circular.

Ahora, para tener una idea de qué estamos hablando, cuando alguien quiere concientizar en este tema. hay que empezar por casa. Las cosas empiezan por casa.

¿CUÁNTO CUESTA POR MES QUE ABITO VENGA A MI CASA Y ME SOLUCIONE EL TEMA RESIDUOS?
Para la parte de casa, lo que hacemos es una recolección por semana, y mensualmente se pagan $1.280.
Hay mucha gente que tiene este miedo de bueno, no me quiero meter en esto porque no sé cómo lo voy a hacer. La verdad que es muy simple en el sentido de que son tres tachos. Hay uno que sigue siendo la basura, lo que no se puede reciclar, y los otros dos están muy simplificados.
Una vez que lo empezás a hacer, no hay marcha atrás porque cobra tanto sentido y te das cuenta que no es todo basura, sino que hay un tacho que son materiales, metal, plástico, ya deja de ser basura, son materiales.
Y el orgánico que te das cuenta que, primero que se genera muchísimo en una casa, y segundo que eso tiene que ser devuelto a la tierra, devolverle los nutrientes a la tierra.
Y bueno, el que no puede compostar en la casa nos contrata también para hacer esa parte en otro lugar

TODO LO DEL BAÑO VA PARA LA BASURA.
Y bueno, a veces hay guantes de látex o cosas de ese estilo.
Las esponjas de la cocina van a la basura. O sea, no es tanto lo que generas de eso.
Envases plásticos, envases metálicos, eso tiene que estar limpio y seco. Que no quiere decir que tenés que limpiar todo, sino que no tiene que tener una botella de refresco, no tiene que tener líquido nomás y ya está, no hay que lavarla ni nada.
Ya mayonesa, kétchup o aceite, ahí sí hay que darle una enjuagadita nomás, sin tampoco usar infinidad de agua ni infinidad de tiempo.

¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DE ABITO A CORTO, MEDIANO Y LARGO PLAZO?
Ahora estamos en el año siete y en estos seis años para atrás siempre fue crecimiento.
Y en lo que siempre estuvimos enfocados era en crecer y a la misma vez ir escalando y no dejar de lado la parte de ser un buen servicio, que sea personalizado, de poder recolectar toda la información, cada vez que crecemos se vuelve más complejo.
Eso venía siendo en estos seis años prioridad.
Hoy estamos estabilizando más el crecimiento para mejorar desde rentabilidades hasta mismo meterle más pienso a mejorar el servicio, a no quedarnos con lo que es seguir innovando, a hacer mejor las cosas. No estar con un crecimiento agresivo como veníamos, que ese es el término, sino estabilizar más el crecimiento y prestarle más atención a la parte de rentabilidad y demás.
Y a largo plazo, la verdad, yo me imagino con un alcance mucho más amplio, estando en todo el país, en algunos lados, en algunos departamentos con planta, en otros articulando. Ahora tenemos una visión de crecimiento, ya nos posicionamos como referentes.
Hoy el que quiere alguna solución de reciclaje, de hacer las cosas mejor, ya está llamando a ABITO, ya estamos posicionados ahí.
También me veo conectando con la región, con Brasil, con Argentina.

¿HAY ABITO EN ARGENTINA?
No exactamente, pero tenemos una empresa que es como una hermana o prima  de ABITO en Buenos Aires. La vamos a visitar seguido, es más grande y arrancaron unos años antes. Compartimos mucha información.
Hay una también en Perú que se llama Simba Pipo, que es el fundador, un genio. Y siempre estamos en contacto.
Estamos muy comunicados con la región, con empresas parecidas o que tenemos la misma visión y misma esencia. Y la verdad que se aprende mucho así. Está bueno compartir información.

Publicación Oficial
-

Copyright © 2024 OB&G Magazine, All rights reserved.
comunicacion@oldboysmagazine.com
Montevideo, Uruguay