MARÍA PIA GARAT
EOLO PHARMA

¿CÓMO ESTÁS PIA?

Muy bien, gracias por la invitación. Bueno, decirte que a mí esta sección me encanta, obviamente porque es mi palo 100% y bueno, por naturaleza me considero emprendedora.

¿HICISTE TODA LA ESCOLARIDAD EN EL BRITISH?

Sí, hice toda la escolaridad en el British. Entré en Primero de escuela e hice el IB, o sea que hice todo.

Durante mis años en el colegio, hice muchas amistades que todavía conservo, y mi grupo de compañeras de generación es muy importante para mí.

Recuerdo mucho el compañerismo que viví en el colegio, especialmente en actividades como el hockey, donde compartimos muchas experiencias juntas especialmente con mis amigas de toda la vida.

Y nada, del Colegio, que te puedo decir. Uno sigue haciendo deportes, porque te gusta estar en contacto con el Colegio, donde te lo inculcaron, dónde te formaste, dónde hiciste tus amigos.

Me acuerdo en el recreo jugar a la Mancha varones contra nenas, ese tipo de cosas me acuerdo y me encantaba. Me acuerdo que iba a clases de apoyo mismo adentro del colegio y disfrutaba mucho de las instancias de aprendizaje. Yo podía venir a las 08:00 de la mañana acá e irme a las 20:00 de la noche y lo disfrutaba un montón.

También me encantaba cuando me quedaba a hacer hockey, en el colegio estaban todos mis hermanos (somos 5 varones y yo), era todo muy divertido, especialmente porque lo sentía como mi familia.

¿LOS AMIGOS QUE HACES EN EL COLEGIO SON LOS “PARA TODA LA VIDA”?

Los amigos que hiciste en esa época son los amigos para siempre. Después, lógicamente, vas conociendo otra gente, pero ese núcleo duro es el del Colegio. No hay con qué darle. Obviamente vas conociendo nuevos amigos, te vas haciendo amigos también a nivel laboral, pero ese Grupo de gente con el cual me desconecto, hablo de lo que sea, no hay ningún tipo de temor. Ese es el grupo del Colegio.

¿QUÉ RECUERDOS TENES DEL COLEGIO EN LA PARTE ACADEMICA?

Mis recuerdos del Colegio son muy especiales. Para mí, fue una etapa maravillosa donde no solo aprendí mucho, sino que también forjé amistades que conservo hasta hoy. La enseñanza del inglés fue fundamental en mi formación; me permitió desenvolverme con mucha comodidad en mi carrera profesional, donde lo uso diariamente.

La experiencia de hacer el IB (Bachillerato Internacional) fue desafiante, especialmente porque elegí materias que después nunca más las volví a ver.

Recuerdo que me gustaba afrontar desafíos académicos, como cuando elegí hacer teatro que la daba Agustín Maggi, a pesar de que no me gustaba hablar en público (hoy ocupa gran parte de mi tiempo jeje). Me resulto la materia más desafiante porque había muchos “internals” en un área que claramente no dominaba esa confianza que adquirí en el colegio me ha acompañado hasta la actualidad, recordándome que siempre se puede lograr lo que parece complicado.

Las experiencias académicas, como los ensayos de literatura o los proyectos de biología, me enseñaron que tenía herramientas para superar cualquier reto.

En general, el Colegio me brindó no solo una excelente educación, sino también un entorno donde disfrutaba aprender y crecer.

¿Y LOS RECUERDOS DEPORTIVOS?
En el Colegio hice Hockey y Handball. Y después era buena en Cross country, estaba el inter colegial y también participaba en ese torneo.

A mí siempre me gustaba hacer cualquier tipo de deporte. O sea, practicaba eso en el colegio, pero también iba al Náutico y hacía karate, natación, lo que sea.
Creo que es porque tengo muchos hermanos varones, los veía a ellos hacer deportes y a mí me gustaba hacer también. Entonces trataba de jugar al fútbol con ellos, pero no me dejaban mucho (risas). Luego iba al Lawn Tennis y me pasaba el verano entre la piscina y clases de tennis.

En hockey no era muy buena, hasta que practiqué, practiqué, practiqué porque quería poder jugar los partidos, porque me encantaba. Y así me lleve una de las lecciones más valiosas que con esfuerzo llegan los resultados y llegue a jugar en lo que era la “A” en Upper , luego sub 16, sub 18,. Pero jugar, no llegué a jugar en Primera.

Aparte del hockey me encantaban otros deportes, empecé a hacer running y entonces iba a carreras de 10K, de 21K de montaña y me iba muy bien.

Después con los años abandoné un tiempito las carreras y volví al hockey lo que era una Intermedia B.

Y en 2024, cuando hacen el cambio, que los partidos no son más los sábados, que son los domingos al mediodía…yo tengo dos hijos chiquitos y entonces pensé, mi marido me va a matar porque aparte, yo viajo mucho por el trabajo. Si los domingos al mediodía me voy a jugar al hockey, me va a echar de casa y ahí yo le daba la razón.

Entonces dije, bueno, paso a Mami Hockey que juegan los lunes y me encanto, especialmente el equipo y el DT.

¿IBAS A VER A OLD GIRLS CUANDO ERAS CHICA?

No. Yo no tenía tanto conocimiento. Si me encantaba jugar y de hecho me acuerdo cuando se inauguró la cancha de sintético, que ahí hicimos un partido la Primera contra la Sub 18, pero yo no tenía tanto conocimiento, no lo tenía tan presente.

¿QUÉ ES LO QUE MÁS TE GUSTA DEL HOCKEY?

Y a mí lo que me encanta el hockey es que es un deporte colectivo. Eso siempre fue lo que lo que más me gustó, porque bueno, a diferencia por ejemplo del tenis, que me gusta mucho, el tenis es muy distinto. Es la adrenalina en el momento del partido y ahí hago una comparación, porque en un partido de hockey tenés que estar tirando para adelante a todos los miembros del equipo, porque por más que nunca me pasó de estarla rompiendo, jugando, pero si una la está rompiendo jugando y el resto el equipo no funciona, no vale nada esa individualidad. Eso es lo que más me gusta

Cuando voy a jugar un partido de hockey siento una adrenalina que no la siento con ningún otro deporte, ni cuando corría ni nada. Es decir, ya se terminó el partido y quiero seguir jugando, quiero meter un gol, ese abrazo cuando metes un gol o alentar a esa compañera que dice “Ay, no me salió esto.” Eso es, es lo que más me gusta. De chica eso me volvía loca y me daba como mucha seguridad.

¿QUÉ ESTUDIASTE?

En Primaria no era muy buena, me iba bastante mal de hecho, pero en El Liceo creo que, porque pasas a tener muchas materias y tenía docentes para cada una, me iba bastante bien. Estudiaba, tenía eso que yo jugaba mucho al hockey hacía mucho deporte. Entonces cuando llegaba a casa después de haber quemado todo sabía que tenía que estudiar

Y como me iba bien, cuando estaba en cuarto, que empezabas a definir la orientación dije, bueno, puedo estudiar derecho, puedo tratar de estudiar ingeniería, economía, o sea, todo me gustaba.
Y me iba bien. De a poco me empecé a dar cuenta que me gustaba mucho esa materia del IB, que es Biology, -la daba Rosina- que me encantaba porque era totalmente distinto a lo que veía en ese programa que en el nacional. Inclusive mi extended essay fue sobre determinar la cantidad de grasa en los distintos chocolates.

En ese momento dije “quiero estudiar algo relacionado a biología y como veíamos mucho del cuerpo humano, me pareció que medicina era la carrera y un día yendo a un hospital a unas prácticas que se hacían en el hospital, me di cuenta que la medicina no era lo que me copaba porque no me copaba el trato con el paciente. O sea, me encanta hablar con gente, pero ese trato puntual no, no me veía yo ahí.

Un día mi papá me trajo un folleto de la carrera Ingeniería en Biotecnología de la ORT. Hablé con el coordinador que es un genio y apenas salí de la reunión pensé Esta es la carrera, pero eso lo decidí a fines de sexto de Liceo, o sea en diciembre de fines de Liceo me anotaba para arrancar en marzo. Y bueno, ahí descubrí que eso era lo que a mí me gustaba.

¿POR QUÉ?

Porque cuando tuve esa charla con el coordinador Toto Sanguinetti, dije este es mi lugar. Veía que en ingeniería en biotecnología, yo podía aplicar todo lo que era investigación para desarrollar una cura para el paciente que estaba en un hospital, por ejemplo.
Fue como que combiné los dos intereses: la biología y de alguna manera, tener una incidencia en un paciente.

CONVENGAMOS QUE LA CARRERA ES UNA LOCURA, UN MILAGRO QUE HAYA GENTE QUE TENGA LA CAPACIDAD DE HACER ESE TIPO DE COSAS QUE BENEFICIEN GLOBALMENTE A OTRAS PERSONAS

Y sobre todo cuando arranqué, era una locura. A mí igual siempre me gustó bastante todo lo que era desafío, siempre.
Al día de hoy busco salir de mi zona de confort para poder seguir aprendiendo, si no, siento que no doy lo mejor de mí.

NO LO TENÍAS MUY CLARO
Nada claro. O sea, sabía que me gustaba, esa entrevista con ese coordinador que me hablaba del mundo de la biotecnología, veía que era algo muy nuevo y hablando con mi papá me dice “el día de mañana puedes terminar trabajando en una farmacéutica”.
Pero yo no imaginaba la salida laboral por ahí.

Lo que más me atraía era lo desafiante que podía llegar a ser una carrera, de la que yo era segunda generación que entraba a estudiarla, todavía no había graduados.

Lo que nunca imaginé fue que ellos, la carrera, los profesores lo empezaran a inculcar en la facultad y que nosotros íbamos a ser los generadores de trabajo.
Entonces ahí nos empezó a picar el bichito de emprender, de crear una Startup, pero era todo lejano, la palabra emprender estaba lejos. Para mí emprender tenía que ver con ser empresario. El ser empresario era no sé, mis papás son empresarios, los hombres eran empresarios. No me imaginaba yo emprendiendo.

Después el destino me llevó a emprender y ahora me encanta, pero no lo tenía muy claro. Cuando estaba en Cuarto de facultad dije, bueno, ¿y ahora de qué voy a trabajar?

¿QUÉ ES LA BIO TECNOLOGÍA Y QUE HACE EXACTAMENTE UNA INGENIERA EN BIOTECNOLOGÍA? ¿SON LOS QUE DISEÑAN LOS MEDICAMENTOS?

La respuesta es “NI” te diría, porque tenés distintas ramas. Por un lado, el ingeniero en biotecnología estrictamente o el licenciado en biotecnología. Es el que utiliza un organismo vivo, ya sea una célula, una bacteria, una célula vegetal, lo que sea que tenga vida, para producir un producto final, pero puede ser otra cosa, por ejemplo, producir un medicamento.

Y del otro lado tenes los productos más farmacéuticos, como puede ser el Paracetamol que vos compras en la farmacia. Eso es una síntesis química.

Por otro lado, tenés otros productos que tienen un nombre muy específico, que los producís en organismos vivos.

Esa ingeniería en biotecnología puede ser manipulación genética, puede ser manipular, por ejemplo, vegetales, semillas, para que sean resistentes a una sequía.

Todo lo que tiene que ver una implicancia con un organismo, una célula donde hay una unidad de vida, para generar productos finales que pueden ser sí, medicamentos o que puede ser una nueva planta que antes no era resistente a una sequía y ahora sí lo es.

TAMBIÉN SOS INVESTIGADORA CIENTÍFICA. LA EL INVESTIGADOR ¿ES UNA CARRERA UNIVERSITARIA O UNO SE TRANSFORMA EN INVESTIGADOR CON EL TIEMPO?
Nada. Te transformas al investigar, me parece, porque vos en realidad podés estudiar e investigar sobre cualquier ciencia. Dentro del mundo de biología, de las ciencias de la vida, vos podés estudiar biotecnología, bioquímica, biología celular. Y después hacer una carrera más de investigación, que es cuando vas a un laboratorio y haces investigaciones puntuales para conocer en mayor profundidad cómo funciona, por ejemplo, el humano, algo que te interese, no sé.

Te puede interesar investigar el cáncer, por ejemplo, pero todo una vez que recibiste tu formación universitaria, después vos agarraste ese perfil más de investigador.
Yo hoy, por ejemplo, si me preguntas si me defino como investigadora, te digo más o menos, porque hago mucho de trabajo administrativo de la empresa, de conseguir fondos para la empresa que no tiene nada que ver con la investigación.

Por otro lado, el producto que nosotros generamos, que es un fármaco de síntesis química, hay que probarlo en humanos y ahí hay todo un desarrollo de un protocolo de investigación en humanos donde yo sí hago la investigación propiamente dicha.

¿CÓMO NACE EL PROYECTO EOLO PHARMA?

En la carrera no había proyecciones laborales y en ese momento estudiaba en una Universidad privada que tenía que pagar.

Entonces daba clases particulares y tenía una beca que me cubría el 70% de la carrera.

Al tiempo, esa beca dejó de tener efecto tal como estaba y para volver a acceder paso mucho tiempo.
Ahora te la tiene que dar un determinado fondo y hay un proceso de selección. En esa duda de si me daban o no la beca, dije “bueno, perdido por perdido, hago menos materias de facultad y me pongo a trabajar en algo 100% vinculado con lo que estoy estudiando”.

Y ahí me encontré este llamado del Instituto Pasteur, del doctor Carlos Escande, para trabajar en una investigación relacionada con la obesidad. Era 100% investigación.
Y a mí eso tanto no me interesaba, no me veía como una investigadora y Carlos siempre se ríe porque una de las primeras cosas que él ve de mi currículum, era la formación de la facultad, veía que nos daban muchas materias de negocios. Me dijo: “Mira que en mi laboratorio no vas a poder hacer mucho vinculado con negocios, pero de ciencia vas a aprender mucho”. Y estaba perfecto.
Y al mes, no te miento, viene y me dice, “Tengo una idea para emprender” y yo bueno, dale, obvio. Era tan arrancando que, si viene tu jefe y te dice algo así… dale, ¡más vale!

Y arrancamos con una primera idea con él y otros dos fundadores más, un primer emprendimiento y fue suficiente para darme cuenta que no había un ecosistema de emprendimientos en ciencias, biotecnología, no había nada.

Miraba para arriba y no tenía a nadie que me pudiese formar en eso. Entonces el primer emprendimiento no prospera porque vimos que no había mercado.

Fue muy importante pero no tenía sentido avanzar con algo que no tenía mercado. Pero esto de emprender a mí me sirvió como escuela para aprender si me gustaba y ver si con esos tres fundadores que habíamos hecho esa primera empresa, me gustaba trabajar y rápidamente seguí buscando otras alternativas para emprender con ellos tres.

Un día había quedado seleccionada en otro llamado de aceleración de empresas y de emprendimientos y en esas reuniones les mostraba este proyecto. Me preguntaron sobre las patentes de esos proyectos.

Cuando se lo comenté a mis socios me dijeron que nosotros teníamos muchas patentes, pero no sabíamos qué hacer con ellas.

La patente es la validación de lo que veníamos haciendo, eran potenciales fármacos que los patentamos y ahora no sabíamos qué hacer. En ese momento era muy común que el investigador más que patentar, lanzaba o escribía un artículo científico y eso era lo que le daba prestigio.

Mis socios por suerte tuvieron la visión de patentarlo, pero no sabían que hacer después. Y capaz que lo terminabas vendiendo por muy poquito, cuando pueden ser cosas que valen muchísimo dinero si las continúas desarrollando.

Y así fue que nos presentamos en un llamado en Argentina, una incubadora de empresas, fuimos con estas patentes y nos dijeron, “vamos a dar una inversión” muy alta para nosotros en ese momento, de aproximadamente quinientos mil dólares para desarrollar la empresa.

Así recibimos nuestra primera inversión.

Yo me fui a vivir a Argentina, a un pueblo que se llama Sunchales, porque esta incubadora es de grupo SANCOR Seguros entre otros, y ahí me fui a Sunchales.

Bueno, obviamente en ese tiempo no estaba jugando al hockey acá, sino que jugaba un equipito allá, al norte de Santa Fe.
Ahí fue donde di mis primeros pasos más como emprendedora, con una inversión importante.

¿CÓMO SIGUE?
Y allí fue que inventamos Eolo Pharma. Fue un proceso de tres años que arrancó en 2017. Le dimos forma a los cimientos, porque no es nada fácil cranear una empresa de ciencia y tecnología. Vos realmente podés decir que esto va a tener valor, cuando pases de probarlo en modelos celulares o animales, a humanos. Hay un largo trecho y el 80% falla. Es muy difícil realmente preparar esas bases. Yo estuve tres años trabajando en Sunchales.

Para febrero de 2020 conseguimos otra inversión de 3 millones de dólares. Me vine para Uruguay y arranca la pandemia y nosotros teníamos que hacer una serie de pruebas que exige la FDA para poder empezar a probar el fármaco en humanos, que es como para nosotros llegar a La Meca. Es decir, algo que desarrollamos en un laboratorio, que era un fármaco para obesidad, poder empezar a probarlo en humanos. Para nosotros era lo máximo.

No teníamos ni idea cuando arrancamos en 2017 lo que se nos venía para delante.
Para que te hagas una idea, nunca nadie en Sudamérica, desarrolló un fármaco del laboratorio y lo probó un humano. Nosotros fuimos los primeros en hacerlo en Sudamérica, pero cuando empezamos no teníamos ni idea. Éramos muy naif en ese aspecto de nosotros.

¿Y ESE SEGUNDO EMPUJÓN ECONÓMICO, QUIÉN SE LO DA?
Aquí hay que ser muy agradecidos a los a los inversores, porque vuelven a apostar por la compañía, vuelven a apostar dinero que es fundamental para que nosotros podamos seguir. Después hubo otros inversores privados que la verdad, unos genios porque no conocían de la industria, pero dijeron, “che, acá está pasando algo. Queremos formar parte de este sueño o de este milagro que quieren hacer estos locos”.
Eso nos permitió trabajar hasta 2023 que volvimos a levantar inversión y más o menos fueron los mismos inversores.

¿EN QUÉ ETAPA DEL PROCESO ESTÁN?
Ya probamos en humanos, nos quedan dos estudios más en humanos y la ilusión es que vamos a arrancar en humanos la fase 3. Ya terminamos La 1, nos fue muy bien, vimos que las personas que tenían obesidad lograban bajar de peso que no es menor y la idea es hacer la fase 2, comenzar ahora a fin de año en Chile.

¿ENTONCES LA IDEA ES TRATAR DE VENDÉRSELO A ALGUNA EMPRESA FARMACÉUTICA?
Sí, y para eso armas un equipo internacional de asesores que están en Estados Unidos, en Europa, que ya han hecho esto varias veces y que se encargan principalmente de aconsejarte, de darle divulgación, que sean como los qué opinión leaders en obesidad están diciendo, bueno, che, este fármaco vale la pena.

Esto tiene que llegar al paciente, son gente que trata con pacientes y son como influencers, exactamente.

ME IMPRESIONA ESO DE CUANDO EMPEZÁS A HACER TRABAJO HUMANO, ¿CÓMO ES?
Hay dos cosas. Por un lado, lo que yo sentí, lo que siente el equipo cuando le dio el fármaco a alguien por primera vez.

Pero lo estrictamente científico es que vos antes haces tantas pruebas en modelos celulares, en modelos animales, que es prácticamente imposible que cuando vos llegues a humanos pase algo malo. Justamente, todas las pruebas anteriores que hiciste son para garantizar la seguridad.
Lo que pasa es que, obviamente no quita que vos cuando le vas a dar el fármaco quieres que le vaya bien al fármaco, que sea efectivo.
Y a la vez sos consciente que capaz, lo que tú le estás dando a esa persona el día de mañana le puede llegar a cambiar la vida. Entonces también tiene como ese fin más humano.
Es decir, espectacular toda esta industria, pero a mí el día de mañana lo que me interesa es poder cambiarle la vida a alguien. Hay gente que a causa de su obesidad no puede hacer deporte, o no puede salir a caminar con los hijos porque tiene un sobrepeso importante que no lo deja moverse.

¿Y EL FÁRMACO? ¿CUÁL ES LA MAGIA DEL FÁRMACO, QUE HACE EXACTAMENTE? ¿POR QUÉ LA PERSONA BAJA DE PESO?
Y bueno, nuestro fármaco lo que hace es como si la persona estuviese haciendo ejercicio. Va directamente al tejido adiposo, a la grasa, más que nada abdominal, y acelera el metabolismo. Entonces lo que hace es que todo ese exceso de grasa que vos tenés lo convierte en energía. Entonces termina quemando la grasa en forma de calor. Un proceso de termogénesis se le llama.

La persona empieza a reducir su peso y lo que tiene de beneficioso a diferencia de otros fármacos, este tratamiento es que el paciente no pierde al apetito y puede seguir comiendo. Se puede entrenar en hábitos de alimentación saludables.

¿NOS PODÉS DAR UN PEQUEÑO PANTALLAZO DE LA SITUCIÓN A NIVEL GLOBAL DE ESTE PROBLEMA DE SALUD QUE ES LA OBESIDAD?

Antes del COVID a la obesidad siempre se la llamó La pandemia de Del siglo XXI, porque justamente en Estados Unidos el 45% de la población tiene sobrepeso u obesidad.

Uruguay es El País que lidera la obesidad infantil.
Brasil también tiene una estadística de obesidad impresionante. Hoy afecta al 30% de la población brasilera y para 2040 se prevé que el 45% de la sociedad de Brasil va a tener obesidad o sobrepeso. Alarmante el dato.
También en China dónde importaron toda la dieta más occidental, comida rápida. Está empezando a afectarlos y obviamente, empieza a ser un problema.

Hablando en concreto de Uruguay, la realidad de esos niños que tienen obesidad es que si no se logran tratar en la niñez con deporte y hábitos de alimentación, en la vida de adulto es muy difícil revertirlo.
Vos por día, por lo menos tendrías que estar una hora en movimiento. El cuerpo humano no está diseñado para tener sobrepeso u obesidad.
La obesidad es una enfermedad que no se transmite es decir es una enfermedad crónica no transmisble.

¿CUÁNTOS AÑOS TIENE EOLO PHARMA?

Se fundó formalmente en 2018. O sea que tiene cerca de 7 años. Es una empresa joven. A mí lo que más me gusta y que está pasando mucho en este momento, es que te tenés que estar reinventando todo el tiempo. Porque por más que sea investigación, que tiene unas pautas muy marcadas, está cambiando mucho la manera de comunicación y lo que piden los pacientes. Entonces, antes capaz que los canales eran más tradicionales, voy, hablo con las farmacias y les trato de vender y ahora tenés un montón de participantes en el medio.
Entonces empiezan a pasar cosas que están muy buenas. A mí me encanta lo que tiene que ver con inteligencia artificial.
Entonces estas cosas te permiten mejorar, acelerar. Y son cosas que por lo menos yo ahora estoy intentando de implementar en Eolo, suman mucho.
Y a mí me encanta tratar siempre de combinar los dos mundos. Bueno, se llama biotecnología, combina la tecnología con la ciencia, no importa el orden, pero tratar de ir combinando porque al final del camino lo que te importa son los pacientes que van a recibir el tratamiento.

¿CUÁNTA GENTE TRABAJA EN EOLO?

Nosotros tenemos trabajando 6 investigadores, después unos 100 colaboradores a lo largo del mundo en distintas partes que van desarrollando, hacen experimentos en Estados Unidos, en Brasil, en Canadá, en Dinamarca. Hemos trabajado con gente de India, con China, con Australia, o sea que colaboradores que creen y que quieren impulsar estos proyectos.

Cuando arranca vos sos ingeniero en biotecnología, pero no sos empresaria, o sea, tu socio es un científico de la puta madre, pero no sabe nada de negocios.

¿Cómo se transforma esto en un negocio? Tienen que entrar jugadores que sean empresarios, que sean tipos que sepan de número, tipos que sepan hacer negocios, porque si no te podes pasar toda la vida investigando pero si no sabes vender estás en el horno.
En la Universidad una formación en negocios. Tenía un poco ese lenguaje y podía moverme en los dos mundos, en el de la ciencia y un poquito en el de los negocios. Pero es muy difícil porque tus socios no lo entienden. Entonces para que el equipo funcione, para que la gente realmente trabaje con entusiasmo, tienen que estar convencidos, eso es lo más difícil.

Gerardo Marchesini, que era un biólogo argentino que había estado en Europa decía que es un camino despacito, vos no podés agarrar y de la nada, pedirles a investigadores que sean empresarios y tampoco es necesario. Tenes que tener un equipo donde haya mucha confianza, donde vos puedas traducir este mundo y que ellos lo empiecen a laburar, pero hasta el día de hoy es un es un desafío grande.

¿CUÁNDO VENDAN ESTE PRODUCTO, QUÉ VAN A HACER DESPUÉS? O SEA, LA IDEA ES SEGUIR INVESTIGANDO Y SEGUIR EMPRENDIENDO?.
Mira, nosotros tenemos varios fármacos en la cartera. Cada uno de los fundadores, obviamente tendrán sus intereses. Siempre el objetivo es el de la compañía. Pero bueno, una vez que ingrese ese capital, se distribuye de la forma que tenga que ser.
Y después seguramente volcarlo a la empresa para continuar haciendo más fármacos. ¿Por qué? Porque vos también, ahí tenés una fuente de laburo para investigadores. Entonces, es también un interés bueno seguir creando fuentes de trabajo y generando mejores fármacos para seguir avanzando.

Y a mí me gustaría, obviamente, así como hicimos este, poder hacer para otras enfermedades, yo te hablaba que siempre en la empresa te estás reinventando, bueno, también incorporar nuevas tecnologías.

¿DÓNDE TE VES EN 10 AÑOS?
A mí me gusta mucho la educación. Yo doy clases de biología en un Liceo Los Pilares porque me encanta y hago la coordinación de Ciencias y me veo trabajando también más fuerte ahí porque me gusta mucho, porque creo que es un desafío la educación y los adolescentes especialmente, que le agarran el gusto por la biología.

Y a nivel más este empresarial. ¿dónde me veo? Es una buena pregunta y me la hago bastante seguido, pero me veo con obviamente con el fármaco ya vendido. Ya sé que voy a descansar dos meses, tres meses y que voy a necesitar volver.

Sí, ese es el mejor de los casos. Y sino siguiendo, apostando por el desarrollo de nuevas empresas.

A mí me encanta emprender.

Entrevista: Ignacio Naón
Fotos: Archivo Pia Garat/ Ignacio Naón

Publicación Oficial
-

Copyright © 2024 OB&G Magazine, All rights reserved.
comunicacion@oldboysmagazine.com
Montevideo, Uruguay