MARTÍN STEFANI

¿Cómo presentar a Martín Stefani sin mencionar que es una parte GRANDE de la historia del Club?

¿Cómo transmitir en palabras su amor, su compromiso por esos colores azul y grana y por todo lo que representan?

Médico del rugby durante 31 años, hizo todas las giras del Club, fue uno de los autores intelectuales del Seven de Punta del Este

Vivió todas las etapas definitivas de la historia contemporánea de Old Boys & Girls Club.

Único socio en recibir un homenaje en vida.

Palabra autorizada. Amigo, consejero.

Con ustedes, el Quincy, el Dr. Martín Stefani.

BUENO QUINCY, BIENVENIDO. UN PLACER TENERTE.

SOS UN GRAN MENTOR, UNA GRAN INSPIRACIÓN, NO SOLAMENTE PARA EL CLUB, SINO TAMBIÉN PARA ESTE PROYECTO QUE ES LA REVISTA DEL CLUB, Y POR FIN TENEMOS LA OPORTUNIDAD DE CHARLAR CONTIGO UN POQUITO MÁS EN PROFUNDIDAD, CONOCERTE UN POCO MÁS.
LA GENTE ESTÁ ACOSTUMBRADA A VERTE ACÁ, PERO REALMENTE POCOS SABEN DE TU VIDA, DE TODAS LAS COSAS QUE HICISTE Y DE TODAS LAS COSAS QUE VIVISTE ACÁ EN EL CLUB

Bueno, buenísimo, un placer. Yo soy, aparte de hincha fanático del club, muy hincha de la revista.

Me parece excelente y de gran nivel.

¿QUIÉN TE INCULCÓ ESA PASIÓN POR EL CLUB Y POR ESOS COLORES?

La verdad que yo jugué algo de rugby en el colegio hasta que un día, había un viaje a Buenos Aires, estaba en sexto de primaria. El Coach dice “bueno, en la delegación viajan jugadores mitad año grande y la otra mitad año chico”. Yo era año chico y jugaba en ese momento, estaba para viajar.

¿CUÁNTOS AÑOS TENÍAS?

Debería tener 13 años.

Cuando el Coach da la lista yo no estoy. Voy y le reclamo. “A mí me dejaste afuera”. La explicación que me dio fue tan ridícula que me bloqueé, me calenté, me fuí y no jugué más.

Participaba en games, en los inter houses, pero por el colegio no jugué más.

¿Y QUE HACÍAS? ¿A QUÉ JUGABAS?

Jugaba al tenis bastante, jugaba algo de fútbol, pero me perdí de jugar al rugby en el colegio por ese capricho/malentendido, digamos.

¿DESPUÉS EGRESASTE Y NUNCA JUGASTE POR EL COLEGIO?
En los cuatro años de liceo no jugué. Después terminé el colegio y empecé preparatorios en La Mennais, que no me gustaba nada porque no había ningún compañero de clase del British que siguiera ahí.
Al año siguiente me cambié al Juan XXIII.

En el Juan, en mi clase de preparatorios de medicina estaba Fernando Requena, Tono Grasso, que era del Christian, muy amigo, estudiamos toda la carrera de medicina juntos. Y estaba Rossina Machitelli, que era compañera mía del colegio.

Además estaban otros del British que hacían otras carreras. Yo iba en ómnibus al Juan y me encontraba con Pepe Bonica.
Pepe subía en Daymán (Av. Rivera) y Santander. Y yo subía en Puntas de Santiago, unas cuadras después.

Un día, charlando con Pepe me dice “¿Por qué no vas a Old Boys?” “Yo qué sé, no sé, dejé de jugar, no sé por qué”.

“Tenés que venir. Y además te voy a decir una cosa, yo juego al rugby en el club porque vos me llevaste el día que yo entré al colegio. Vos fuiste el que me convenció para que fuera a practicar rugby. Así que ahora te voy a convencer yo.”
Así que un día aparecí en el club y de a poco me fui enganchando y enganchando. 

Empezamos, ya lo repetí muchas veces, en una divisional que hoy sería, no sé… PRE Z. Era un horror de equipo. No teníamos técnico, ni un capitán referente, no teníamos nada y el nivel de juego era pésimo.

Pero después ese equipo se disolvió, sin nunca haber ganado un partido y algunos pasamos a lo que sería la Reserva, la Inter de ahora. 

Y me fui enganchando. El capitán era Johnny Leaman, se ocupaba de llamar a la gente y armar el equipo. Después se enfermó su madre, entonces Johnny dejó de jugar y quedé yo ahí, medio de referente. 

Era muy tímido. Cuando me dijeron que quedaba de Capitán, me arrimé a Dicky Vivo, que era un veterano que jugaba, tendría 35 años: “Dicky yo hago todas las tareas de Capitán, pero en la cancha el capitán sos vos.” 

Me fui enganchando y sintiéndome cada vez más cómodo en mis roles.

Me hizo mucho bien como persona todo eso.

Y TE FUISTE DESARROLLANDO, DEJANDO ESA TIMIDEZ UN POCO DE LADO…

Totalmente, o sea, sigo siendo una persona reservada y callada, pero la fui llevando.

Y bueno, me fui enganchando en el Club. Y ahí, haciendo de capitán, tenía que llamar a todos. El equipo lo armaba yo, mi puesto era 9, pero jugaba donde faltaba uno. Y honestamente, jugué en todos los puestos, menos hooker. Hasta jugué de Pilar un rato de un partido.

GENESIS

¿CUÁNDO Y DÓNDE NACISTE?

Nací en Montevideo el 4 de mayo de 1955 en el Sanatorio Uruguay. El doctor Bottaro, ginecólogo y obstetra muy destacado de la época, abuelo de mi madre, era uno de los socios principales del sanatorio. 

Y bueno, ahí nacimos los 5 hermanos Stefani.

¿CÓMO ES LA SECUENCIA DE NACIMIENTO ENTRE VOS Y TUS HERMANOS?

Somos dos pares de mellizos, hombre y mujer.

Hugo y Nane los mellizos mayores y Guigui y yo, los menores. 

Y después tenemos una hermana más, Inés, la más chica.

QUÉ LOCURA ESO. LA “RARA” AHÍ ERA LA QUE NACIÓ SOLA
Jajajajaja, exacto.

¿CÓMO SE RELACIONABAN? ¿ES CIERTO ESO QUE LOS MELLIZOS TIENEN UNA CONEXIÓN ESPECIAL?
En mi caso te diría, no estoy tan seguro.

Creo que en los mellizos del mismo sexo, seguro que sí. Nosotros éramos 2 pares de mellizos de distinto sexo, lo cual no es común.
Yo tenía capaz más relación con mi hermano. Con mi hermana melliza tengo muy buena relación, pero no una cosa especial, era igual que con todos.
Lo que pasa es que ahí coincidió también que yo nací en 1955 y en el 61 fallece mi padre de cáncer y mi vieja se quedó viuda a los 33 años con cinco hijos.

JUSTO TE IBA A PREGUNTAR ¿CÓMO FUE ESA INFANCIA CON TUS HERMANOS Y CON TUS PADRES? PERO LO QUE DECÍS CAMBIA TOTALMENTE LA HISTORIA
Y bueno, nosotros vivíamos en la casa de mi abuelo que tenía una casa muy grande, con un jardín enorme en Daymán y Puntas de Santiago. Y esa casa tenía un terreno hacia atrás que daba hasta Harwood y en la parte intermedia estaba la casa de uno de mis tíos, y en el fondo estaba la casa de otro tío, o sea que en ese lugar éramos un montón de primos Gari, todos más o menos de edades parecidas. 

Era muy divertido vivir ahí. Algunos iban al British, otros iban al Christian, había mujeres y varones, un grupo de diez, doce, convivíamos permanentemente.
Vivimos ahí hasta el año 64, que mi madre se vuelve a casar y nos mudamos a Puntas de Santiago, a una cuadra. Y ahí viví todo el resto de mi infancia y adolescencia.

¿TU MADRE TUVO MÁS HIJOS?
No.

¿CON QUIÉN SE CASÓ?
Se casó con Lauro Rodríguez, un abogado, una persona muy inteligente y estuvo casada hasta que Lauro murió, en el año 2015. Mamá se murió en 2019.

¿FUE UN PERÍODO FELIZ ESA SEGUNDA FAMILIA, POR LLAMARLO DE ALGUNA MANERA?
Tanto la infancia como la adolescencia fueron difíciles. Educar hijos siempre es difícil y más aún en un contexto como el que estábamos.

No fue fácil, pero al final del día el resultado fue positivo.

Nunca nos faltó nada desde el punto de vista económico.

Como abuelos fueron muy presentes, y especialmente la casa de Punta del Este siempre fue un lugar de encuentro para todos. 

EL COLEGIO

¿HICISTE TODA LA ESCOLARIDAD EN EL BRITISH?

Hice los 12 años, que era todo lo que podías hacer en esa época, parte en Pocitos y en Cuarto de Primaria inauguramos el edificio del Junior acá en Carrasco.

¿QUÉ RECUERDOS TENÉS DE ESA ETAPA DEL COLEGIO?
Lindos. Yo era un estudiante estándar, no era destacado, pero pasaba de año sin problema. Era bueno en algunas materias, pésimo en matemáticas, hasta el día de hoy es un karma que tengo. 

Un alumno 7 académicamente. En conducta 10, seguro. Era muy prolijo, tengo muy buenos recuerdos.

¿Y EN QUÉ TE MARCÓ LA EDUCACIÓN BRITÁNICA?
Y… me marcó en ser prolijo, ser puntual, ser ético, aprender y hablar inglés casi como hablo español, conocer buenos compañeros, buenas compañeras, el gusto por los deportes y tengo también una profunda admiración por la cultura británica. Soy muy britanófilo, por eso cuando pude ir a estudiar a Inglaterra, para mí fue algo espectacular en mi vida.
Creo que The British Schools sigue siendo un bruto colegio. Bueno, después tuve la suerte de trabajar 35 años en el colegio, o sea que lo conozco bien y tengo un cariño enorme. Mis hijos se educaron en el colegio, ahora mis nietas y muchos de mis sobrinos. 

La verdad que fue buenísimo haberme educado en el British, un privilegio. 

LA FAMILIA y EL AMOR

¿CREES EN EL PODER DEL AMOR, O SEA, CREES QUE EL AMOR PUEDE CAMBIAR A LAS PERSONAS?
Ahora creo absolutamente.

¿CÓMO HICISTE PARA FORMAR TU FAMILIA, LA PRIMERA FAMILIA QUE FORMASTE?
Me casé a los 28 años con Luisa, fuimos novios 3 años y estuvimos 27 años casados. Nacieron Soledad primero, después Josefina y después Martín. Vivimos siempre en Carrasco, salvo el año que me fui a estudiar a Inglaterra.

Como muchas parejas, el tiempo desgasta, pero por suerte tuvimos 3 hijos que son muy buenas personas.

¿CÓMO CONOCISTE A CAROLINA, TU ACTUAL PAREJA?
Fuimos compañeros cuando entré a facultad en el año 75, ella era estudiante también, es de Mercedes y la verdad que era una mujer muy linda, la más linda de toda la generación.
No sé cómo se fueron dando las cosas que terminé yo estudiando con ella. 

Carolina vivía en Pocitos, y bueno, empezamos a estudiar juntos y estudié por lo menos dos exámenes con ella: anatomía e histología. Después ella se ennovió con una persona y se casó a los 20 años y dejó de estudiar. Alumna brillante, brillante.
Dejé de verla, o sea, la veía muy ocasionalmente. Ella tuvo una hija y estuvo casada tres años.

Después se puso a estudiar de vuelta y ahí la empecé a ver un poco, me la encontraba. 

Al tiempo de yo separarme, un día de casualidad alguien me dijo, “A la que vi fue a Carolina. Creo que está en pareja y es cardióloga”. 

¿Ah sí? le respondí.

Es medio novelesco todo. Yo de verdad había tenido un tema de extrasístoles que es un tipo de arritmia cardíaca y me habían mandado una medicación en el Británico, que no me convencía mucho.

Empecé a buscar a Carolina para que me diera su opinión.
La fui a buscar, la encontré después de mucho research, unos meses después de que me había separado.

Y bueno, ahí nos enganchamos y en el 2019 nos casamos. Desde el primer momento tanto la familia de Carolina como la mia estuvieron contentos con nuestra relación.

¿EN QUÉ SENTÍS QUE TE CAMBIÓ EL AMOR?
Siento que tenemos con Carolina una muy buena relación, muy fuerte. Me doy cuenta que me cambió como persona, me hizo mucho más receptivo a cantidad de cosas. Entre otras, una muy buena relación con mis hijos.

¿EN QUÉ ASPECTOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONALIDAD TUYA PENSÁS QUE CAMBIASTE?
En ser más sociable, más compañero, ser capaz de acompañar. Por ejemplo, a Carolina le encanta el tango, a mí me hablabas de tango y no quería saber nada. En un momento ella tomaba clase de tango con un grupo que tenía. No logró convencerme de que bailara tango, pero por lo menos participaba, miraba las clases.

Me cambió el estilo para vestir. Antes me tiraba arriba cualquier cosa que tenía y ahora me emprolijo un poco más.

Me veo más sociable también. En el club me parece que hoy soy más… no sé si es maduro la palabra, pero mucho más receptivo, más empático.

A mí me pasó cuando trabajaba en el Colegio que tenía cargo o tuve en algún momento, cargo de Head de PE. Después de encargado de todas las instalaciones. Y tenés que ejercer mando, no sos un personaje muy simpático, a veces era medio rompe bolas de más.

Pero también pasan generaciones y generaciones, yo me sigo encontrando con chicos que se acuerdan de mí con cariño. 

La verdad que son cosas que disfruto mucho. 

En 2023 fui al Mundial de Francia con Tin y varios amigos de él. 

Me doy cuenta que hoy tengo la capacidad de viajar con chicos adolescentes y compartir cosas que te hacen bien, te hacen joven. Por eso disfruto mucho los viajes con el club. Ya estoy anotado para el viaje del año que viene a España y Portugal.

¿TIENEN PROYECTOS CON CAROLINA?
Compartir lo que venga, lo bueno y lo malo. 

Viajar, disfrutar con nuestras familias…

LA PROFESIÓN Y EL TRABAJO

¿POR QUÉ MEDICINA? ¿VOCACIÓN U OTRO MOTIVO?

No tenía una vocación definida, como decir voy a ser ingeniero, voy a ser médico, voy a ser abogado.

Y AGARRASTE UNA FACILONGA COMO MEDICINA
Elegí medicina porque me gustaba la parte de biología. Todo lo que tuviera que ver con matemáticas, ingeniería, contador, eso no tenía chance conmigo.
Y en medicina yo era un alumno normal. 

Agarré una época en pleno gobierno militar, la facultad estuvo cerrada un año entero. Yo tendría que haber entrado a facultad en el 74, y recién abre en el 75, por supuesto que el decano era un médico del Hospital Militar.
Y uno de los objetivos que tenían era reordenar una cantidad de cosas y que la gente se recibiera más rápido.

La generación nuestra que fuimos la primera en entrar ahí bajo ese régimen militar, tuvimos clase todos los veranos.
Yo me recibí en cinco años, pero no porque era un alumno brillante. Me recibí porque no perdíamos un día de clase y no teníamos vacaciones. Dabas un examen, terminabas y al mes estabas haciendo otro curso, y otro curso, y otro curso.
Y tampoco nos hicieron hacer la parte de internado, estaba suspendido, entonces fue mucha parte teórica y la parte asistencial fue más pobre. No tuvimos esa oportunidad.
Después me recibí, ya sabía que quería. Era fanático de todos los deportes, enfermo de leer El Gráfico, Corsa, Automundo, toda revista que tenía deportes leí. 

Era fanático de Reutemann (Carlos), consumía mucho deporte argentino y un día en un Gráfico veo en un pie de página que decía que tres Pumas abrían una clínica de medicina deportiva.
Yo ahí estaba en cuarto de facultad y me di cuenta que eso era lo que quería estudiar, me encantaba. 

Ahí empezó la cosa.

Me recibí en 1981 y abre al año siguiente, el posgrado de medicina deportiva en Uruguay. La especialidad se hacía dos veces por semana de noche y el nivel era bastante básico.

Por suerte me salió la posibilidad de la beca a Inglaterra. Y eso fue una experiencia alucinante.

¿CUÁL ERA TU SUEÑO CUANDO COMENZASTE LA CARRERA? ¿LO PUDISTE CUMPLIR?

Reconozco que mi principal objetivo era aprobar los exámenes; no era un fanático de la carrera.

A diferencia de Carolina, que era una estudiante muy destacada, yo me enfocaba en aprobar sin reprobar.

Durante ese período, no tuve un referente médico directo que me inspirara; el único médico en mi familia era un tío (abuelo de Seju), que se dedicaba a la medicina laboral y pasaba el día haciendo certificaciones. Por eso, en mis inicios, no veía un futuro claro ni tenía grandes aspiraciones. 

Sin embargo, con el tiempo, la medicina se convirtió en una carrera que me completó totalmente. Me di cuenta de que realmente me encanta mi profesión y que todo el esfuerzo valió la pena.

En mi carrera como médico, el protagonismo profesional no siempre fue evidente. Durante mis años en la intendencia, mi trabajo era casi administrativo.

Si bien la mayoría de mis tareas se limitaban a la firma de certificados, lo cual representaba la mayor parte de mi día, yo buscaba ir más allá. Mientras mis colegas firmaban y continuaban, yo me tomaba el tiempo de hablar con la gente, buscando entender sus necesidades y ver si podía ayudarlos de alguna manera. Si la persona era receptiva, esa conexión me resultaba muy gratificante.

Gradualmente, me fui enamorando de esta conexión humana. Incluso en mis tareas en la sala de primeros auxilios, no me limitaba a la asistencia básica. Siempre trataba de ser más empático y ofrecer una ayuda que fuera más allá del simple protocolo. Fue así como, poco a poco, descubrí mi verdadera vocación en la medicina.

En el club, siempre me dediqué a mis pacientes. Considero que fui un médico atento y comprometido con cada uno de ellos.

Hoy, estoy totalmente convencido de que elegir medicina fue la mejor decisión en cuanto a mi vida profesional. 

Siento que realmente hice un buen trabajo.

¿CUÁL FUE EL MOMENTO MÁS COMPLICADO QUE TE TOCÓ VIVIR COMO MÉDICO?

Lo de Santiago Civetta en Shanghái, en un momento fue realmente complicado. Si no aparece Lisa, realmente no sé qué hubiera pasado, no sé si yo hubiera tenido la fortaleza mental de lidiar con eso. Era como estar perdido en el medio del océano, náufrago, sin un salvavidas, sin nada, y con una persona que no podía decidir nada, el seguro médico no ayudaba en nada. Muy duro todo.
A raíz de esta y otras experiencias similares, me di cuenta de que mi mayor fortaleza en situaciones límite es mi capacidad para mantener la calma y no entrar en pánico, incluso en los momentos de mayor presión.

Otro momento complicado fue el día del paro cardíaco del jugador de Hindú, Tomás Di Franco en Don Torcuato. 

Al principio participé en la asistencia, pero pronto me di cuenta de que había profesionales más capacitados que yo. 

Aun así, me quedé para ayudar en lo que fuera necesario.

En un momento, creí que el chico no lo lograría y la tensión me superó, me quebré emocionalmente, me puse a llorar, tuve que alejarme por un momento para recuperarme. Después de unos minutos, regresé y continué apoyando.

Cuando todo terminó, y a pesar de que el chico sobrevivió sin secuelas, el episodio me dejó una gran lección: soy un ser humano, y está bien mostrar vulnerabilidad. Descubrí que no soy un ‘hombre de hielo’ y que puedo manejar emociones intensas en momentos de gran presión. Aunque mi participación fue mínima, esa experiencia me recordó el valor del trabajo en equipo y la importancia de aceptar las propias limitaciones

Me sentí muy responsable y si el resultado hubiera sido diferente, me habría costado mucho. 

Sin embargo, también me di cuenta de que mi deber era dar lo mejor de mí, sin importar el resultado. El gran mérito fue de la doctora intensivista y de todos los que pelearon para que Tomás sobreviviera.

UNA PREGUNTA QUE ME SURGE AHORA, A PARTIR DE LO QUE ME DECÍS, ¿CÓMO SE MANEJA ESA PARTE? CUANDO A UN MÉDICO SE LE MUERE UN PACIENTE ¿SIENTE CULPA? ¿SE TRATA ESE TEMA EN FACULTAD?
Es una excelente pregunta y la verdad es que en mi época de estudiante no se abordaba el apoyo psicológico.

Afortunadamente, nunca tuve la responsabilidad de un paciente que falleciera bajo mi cuidado directo. 

Sí me afectó mucho la muerte de Graciela Gercar, madre de los Vizintín, que tuvo un paro cardíaco en 1991 en un baño del Charlie Cat. Lamentablemente la UCM demoró más de media hora y falleció. En esa época no había celulares ni DEA (desfibrilador externo automático).

Otra situación que sí me generó un sentimiento de culpa fue la lesión de Gustavo Sáenz en el club. En ese momento, yo ya era médico, pero estaba afuera con ropa para jugar, por si se necesitaba. 

Aunque hicimos todo lo correcto—llamar a la ambulancia y asegurar su traslado—nos faltaban los recursos adecuados, como un collarín o una camilla especializada para la inmovilización. A pesar de que no se cometió ningún error, no estábamos preparados para un accidente de esa magnitud.

No fui consciente de la gravedad de la lesión hasta que seguí a la ambulancia al hospital. En la emergencia, mientras bajaban a Gustavo para llevarlo a hacer una resonancia, vi cómo su brazo caía sin control, y fue en ese momento cuando el peso de la situación me golpeó.

Ese tipo de momentos te genera un profundo sentimiento de culpa, incluso cuando racionalmente sabes que no fuiste responsable.

¿IMAGINASTE ALGUNA VEZ VIVIR UNA PANDEMIA COMO LA QUE NOS TOCÓ?

Jamás. Es más, a veces reviso fotos o cosas y no puedo creer, no pensé que iba a ocurrir algo así. 

Cuando empezaron los cuentos de China ni se me ocurrió. Absolutamente inimaginable. Y miro ahora cosas qué hacíamos, precauciones que tomabamos. ¡Qué locura que fue todo eso!
Nosotros en Uruguay con todo, tuvimos mucha suerte, comparado solo con lo que pasó en Argentina, con lo que pasó en España. 

Hace poco vi una miniserie española que era recién cuando empezaba la pandemia, no era sobre la pandemia, era sobre una investigación policial. 

España ya tenía cantidad de muertos, no entendían mucho qué pasaba, los policías no andaban con tapabocas. Se dieron cuenta después. Era tal la ignorancia de todo, que había medidas que eran exageradas y medidas que eran tomadas con total irresponsabilidad, como el tema de los anti vacunas. 

Que hubiera gente en contra de la vacuna, me sigue resultando increíble.

¿ES POSIBLE QUÉ ESE VIRUS HAYA SALIDO DE UN LABORATORIO?

Muy difícil. No soy ni cerca experto, pero creo que es posible.

A LA VEZ ¿ES POSIBLE QUE ESO HAYA PASADO PARA DESPUÉS HACER OTRA COSA? ¿HACER NEGOCIO CON ESO?
No, creo que no fue adrede.
Capaz que es una situación que se les fue de las manos, no creo que haya habido intención, creo que puede haber sido posible que fuera algo en un laboratorio que se escapó.

Y costó entender que no era broma.

EN ALGÚN MOMENTO DE LA PANADEMIA ¿TUVISTE MIEDO POR VOS O POR TU FAMILIA?

No, la verdad que no pienso que me va a tocar el camino malo, son cosas que pueden pasar, pero no pienso en que me pasen a mí.
Hay gente que es mucho más fatalista, yo por suerte nunca sentí miedo.

ÚLTIMA BECA A LONDRES

¿CÓMO CONSEGUISTE LA BECA PARA HACER EL POSGRADO EN MEDICINA DEPORTIVA EN LONDRES?

Creo que hasta el día de hoy sigue existiendo el British Council que daba becas para ir a estudiar a Gran Bretaña. Algunos compañeros míos del British habían ido y un día leyendo una revista de medicina deportiva aparece un avisito de que el London Hospital Medical College estaba ofreciendo un diploma en Sports Medicine. Les escribí, no había mail en esa época. Mandé la carta y me contestan que sí, que encantados, que podía ser elegible.

Y bueno, rellené el formulario, me presenté, ya trabajaba en el colegio, hablaba bien inglés, estaba recibido y dije “tengo todas las cartas a mi favor”.
Marché. Al poquito tiempo me contestaron que no y después me encontré con Paul Griffiths que era un compañero del British que había ido. Me dijo “No, no, lo que tenés que hacer es que te manden la confirmación de que estas aceptado en el London Hospital College”.
Y ahí me presenté de vuelta, salí elegido y era un curso de un año en un hospital en Londres. Éramos 16 médicos de todo el mundo, había desde un libio, un español, un nigeriano, un neozelandés, dos australianos y después los otros eran británicos, algunos irlandeses y yo.
Y el sistema era nada que ver con lo que yo había cursado de medicina acá. Nuestro salón de clase era como si fuera el living de la Sede de Old Boys & Girls: una mesa grande, unos sillones y los professors.
Venía uno por ejemplo y hablaba de su deporte (cricket, ciclismo, fútbol, gimnasia, natación, etc.) y medicina deportiva. 

Y después viajabas mucho, se viajaba por el día a distintos lugares de Inglaterra para ver diferentes cosas. Íbamos a Liverpool, a Birmingham, a los Centros de Alto Rendimiento

Fuimos médicos en la maratón de Londres, que tenía miles de atletas. Una experiencia increíble.
Eso duró un año. En realidad de estudios, nueve meses y en teoría no te podías quedar más de ese plazo.
Lamentablemente era la época de los hooligans, entonces al fútbol no se podía ir, no daba para ir, pero veía mucho deporte por televisión. Y lo bueno que tenía el curso es que ibas al centro de alto rendimiento del equipo de ciclismo olímpico, después ibas al de esquí. Todos los deportes. Y como te digo, las clases eran en un living, venía el docente, daba buenas clases, te daba material y cada tres meses tenías una prueba.

¿CÓMO SE DIO PARA QUE SIGAS TRABAJANDO EN EL COLEGIO TANTOS AÑOS? ¿CUÁL FUE TU FUNCIÓN Y COMO RECORDAS ESA ETAPA DE TU VIDA LABORAL?

Cuando yo entré al colegio en 1983, fue porque Paco era Coach de rugby y se iba a Paysandú, estudiaba Agronomía y tenía que cursar un año en Paysandú. Yo me había recibido hacía dos años y un día me dijo “¿Te interesa esto?”.
Era mucho menos exigente de lo que es ahora, había menos prácticas, eran al mediodía en el break.
Pero ese año el Colegio había decidido traer un Head de PE extranjero, un irlandés que se llamaba Jim Devine. Fue muy carismático, armé buena relación con él. Después él estuvo dos años y se fue. 

Vino otro inglés que era bueno técnicamente, pero tenía una personalidad muy difícil.
En un momento no le renuevan el contrato y ahí el que era director del Senior, Jim Sidwell me dice “Me parece que el que tiene que asumir este cargo sos vos. Vas a andar bien.”
Y bueno, creo que en algunas cosas anduve bien, lo que pasaba es que en la parte sports en general andaba bien, pero para la parte de Educación Física, tenés que ser profe de Educación Física. 

Es más se lo dije a Mr. Sidwell, “esto tiene que estar dividido”.
Después de muchos años se dividió en Head de Sports y Head de Educación Física

Hubo un momento en que los Sports de atletismo estaban bastante bajos y yo tuve la idea de hacer un desfile con todos los atletas y prender la antorcha olímpica y correr con la música de Carrozas de Fuego. Hasta hoy se sigue haciendo.

Fuimos a competir a Buenos Aires una vez con un equipo de chicas y varones. Los varones eran flojos, no había ninguno que pudiera competir bien. José Viana era el único que tenía buen nivel. Después terminó Zapato (Ignacio) Horvat corriendo 100 metros con valla, no sabes lo que fue, no dejó una valla parada. 

Pero las mujeres eran muy buenas y teníamos dos fondistas que eran buenísimas, Carla Margni, que era bajita y flaquita, pero corría como una keniata. Y Josefina Pérez del Castillo, hermana de Gogui (Agustín), también era buena fondista. Susana Luzardo y Chocho (Chávez) eran grandes hinchas de atletismo y siempre apoyaron.
Después me cambiaron de cargo y volví a ser Coach de rugby. Ese mismo año empieza a trabajar César como Head de rugby y él es el gran responsable de la tremenda mejora del rugby del colegio y del club.

Al año empieza todo el tema de la división del Colegio con el Cricket y entonces se firma el acuerdo de recesión y ese acuerdo tenía dos años de plazo para que el Cricket se fuera retirando.

Estaba todo programado y ahí el Colegio en realidad por influencia de Gabriel Varela que estaba en el Board y Pedro Bordaberry que estaba en el club, dicen que hay que crear una figura que sea la persona, el intermediario de esa transición y ahí quedo yo como encargado de todas las áreas deportivas y para manejar la transición con el Cricket.

Muchos años después, en el 2018, el Colegio nos comunica a varios funcionarios que teníamos más de 60 años que a fin de año nos iban a retirar. Una pena…
Realmente disfruté mucho todos los años que trabajé en el Colegio y soy muy agradecido de haber podido trabajar acá y le sigo teniendo el mismo cariño que le tuve siempre. 

Estoy muy orgulloso de ver que Fina (Josefina) es Teacher en Year 3 y Tin (Martín) es Coach de rugby.

CONTANOS DE TU ETAPA DE DIRECTIVO Y MÉDICO DE LA URU

Yo llego a la URU porque un día había un asado en la embajada de Sudáfrica y me piden de Old Boys que vaya. Fui y me puse a charlar con Andy Pollack, presidente de la URU o candidato a ser presidente de la URU. 

Era un ex jugador de Cricket, veterinario, muy buen tipo, y me dice “me gustaría que haya alguien de Old Boys, ¿te animás?» 

Eso fue año 1983, me parece. 

Llego a la primera reunión y había un funcionario que llevaba todo a mano, todos los fichajes de los jugadores y todo.
Los directivos eran Andy Pollack y recuerdo al abuelo de Foncho Silva, Chichito Silva, que después fue técnico de Champagnat. Flor de gente. Ninguno de los otros directivos iba los fines de semana a ver ningún partido, se enteraban del resultado el lunes cuando llegaba yo y les decía cómo habían salido los partidos.

Estaban totalmente por fuera, las reuniones eran muy distintas a las actuales.


¿LLEGASTE A HACER ALGUNA GIRA CON ALGÚN SELECCIONADO?
Yo entré a la URU con varios objetivos. Uno era que se revisara la suspensión de Ricardo Deal

A Ricardo le habían dado una suspensión de 99 años, supuestamente por agredir a un árbitro cuando tenía 18 años. En realidad, lo que hizo fue putearlo al árbitro y lo empujó. Inicialmente le dan una sanción de cinco o seis años. Y después alguien aparece con un reglamento que decía que eso era agresión y que agresión eran 99 años. 

La verdad es que Ricardo siempre siguió vinculado al rugby, viniendo a todos los partidos, nunca generó un incidente y cuando pasó aquello tenía 18 años.

Me pareció que era una injusticia total. Y empecé a insistir con ese tema. Al final se votó en directiva y terminó saliendo que se levantaba la suspensión.

¿PERO YA ERA GRANDE RICARDO CUANDO LE LEVANTARON LA SANCIÓN? 

Y bueno, sí, se había comido 10 años por lo menos. Pero me quedé contento con eso, que era uno de mis objetivos.

El siguiente tema era que hubiera médico en las selecciones. Se juega ese primer año el Sudamericano Mayor en Asunción y teóricamente íbamos a viajar Andy Pollack como Presidente y yo como médico. 

Después Pollack tiene un problema y no puede viajar y voy de Manager y médico. Yo con 30 años. El directivo de Argentina era Aitor Otaño, eran todos unos popes. Y yo estaba ahí pintado. Argentina fue con todos Los Pumas, con Porta y todo el color. 

Pero por suerte salió bien.

¿Y ESO FUE LO ÚLTIMO QUE HICISTE EN URU?
Me acuerdo un partido Uruguay vs Francia que se jugó acá en el Charrúa.
El embajador de Francia en Uruguay era muy hincha del rugby y presionó a la Federación Francesa para que Francia venga a jugar un partido a Uruguay. 

Termina el partido el sábado contra Los Pumas en Ferro, que se habían cagado a piñazos y el domingo de mañana vienen para acá los franceses con un mal humor espantoso.

Empieza el partido e inmediatamente, la primera cosa era pega y pega, una locura, no podía creer, era el primer partido que hacía de médico formal de la selección mayor.

Y en un momento, fíjate la inocencia mía, primer tiempo relativamente parejo, pero era un vandalismo total el juego.

Creo que el árbitro era el padre de Guido Clerici en serio… creo, no me acuerdo bien.
Empieza el segundo tiempo y entra el capitán de Francia, Dintrans, y yo digo “ahora el capitán va a poner orden y van a jugar al rugby”. 

Era el que más pegaba, una máquina.
Viajé a 3 mundiales FIRA en Europa, varios Sudamericanos y un Mundial en Dubai con selección de juveniles. Varios torneos de Seven y un Mundial de Seven en Hong Kong.

Me hubiera encantado viajar como médico a un Mundial de mayores de World Rugby. Nunca tuve la chance.

LOS DEPORTES

¿POR QUÉ SOS TAN FAN DE LOS DEPORTES?

No sé. El que más me gusta sin duda es el rugby, porque es el que más sé, el que más viví, el que tiene valores que me gustan de verdad, el rugby en sí tiene como un compromiso grupal muy fuerte, eso me gusta mucho, disfruto mucho, es el deporte que más me gusta ver y el de mi club es el que más me gusta sin duda.
Soy mucho más clubista que hincha de la selección, pero eso me pasa en general en todos los deportes, la selección de fútbol me gusta verla, pero me gusta verla jugar bien. Cuando juega mal… soy medio romántico en eso.

¿EL FÚTBOL TE GUSTA?
Me gusta, me encanta la Premier League porque me parece que es de las pocas Ligas de fútbol que siguen jugando al fútbol honestamente. 

Los jugadores simulan mucho menos que los de acá. Los árbitros son buenos, las filmaciones son espectaculares, el público ahora se porta bien.
Uno de mis sueños deportivos es poder ir a Anfield Road, sentarme en The Cop y cantar con esa gente Will Never Walk Alone. Alucinaría con eso.
Me encanta el fútbol bien jugado, pero no como el rugby.
Después me gusta mucho el automovilismo, mucho.
Nunca pude correr ni nada, pero hice algo de periodismo deportivo, de automovilismo. Con mi hermano como periodistas de Radio Rural, íbamos a boxes a los GP de F1 en Buenos Aires, tengo reportajes y fotos con Colin Chapman, (que era el dueño de Lotus), con Fittipaldi (Emerson), con Reutemann (Carlos). 

Debo haber ido dos o tres veces, no me acuerdo. Año 77,78
En esa época también iba mucho al turf a Maroñas, porque mi abuelo tenía caballos no muy buenos, pero nos invitaba a almorzar los domingos y era un programón. Íbamos ahí varios primos, varios nietos, todos juntos. 

Yo iba mucho a Maroñas, increíblemente. Después me enganché con el rugby y ya no volví a ir.
Mi abuelo embocó un caballo que se llamaba Hampstead, que salió triple coronado y terminó corriendo el Pellegrini.
También me engancho a ver básquetbol, voleibol, golf. Veía bastante tenis.

¿JUGASTE GOLF?
Una vez jugué. Me llevó Paco (Invernizzi), creo, a jugar al Club de Golf del Cerro, pero nada más. 

Al tenis sí jugaba bastante. La casa de mi abuelo en Punta del Este tenía cancha de tenis, de polvo de ladrillo y jugábamos todo lo que podíamos.

NOS ESTABAS CONTANDO DE TUS SUEÑOS DEPORTIVOS

El otro sueño es ir a ver un partido de Seis Naciones. Fui a dos, pero me gustaría ir a ver uno en Murrayfield y otro en Irlanda.
Lo tengo en el debe. En algún momento lo voy a hacer.

¿A CUÁL FUISTE?
Fui a un Inglaterra vs Escocia en Twickenham y fui a Francia vs. Escocia en el Stade de France. Uno en 2014 y el otro en el 87, cuando estaba estudiando en Inglaterra.

¿ALGUNA ANÉCDOTA DEPORTIVA?
Como médico y a raíz del Seven (de Punta del Este), tengo dos episodios increíbles.
Una vez me invitaron a ir de disertante a un Ateneo médico que había previo a un partido. Jugaban los Pumas con los All Blacks en Buenos Aires. 

Hice mi disertación y después iban todos los que querían a Vélez a ver a Los Pumas. Me anoté para ir, obvio. 

Yo venía con otros médicos y estamos subiendo la tribuna justo cuando estaban entrando los All Blacks que no jugaban, los suplentes, entre ellos Zinzan Brooke, que había ido a Punta del Este. Me ve y me dice “hey doc!”. Los otros médicos argentinos que me llevaban como el chepibe, no podían creer de dónde lo conocía.
A los dos años, le llega a Pedro una invitación para ir a Nueva Zelanda, a recorrer distintas uniones con un grupo de Coaches y directivos argentinos.
Pedro no podía ir, me dijo «¿Te animás a ir?»

Voy. Llegamos a la Auckland Rugby Union y el que abre la puerta no me acuerdo quién era, pero era algún celebrity que había venido a Punta del Este “Hey Doc!”.

Y también en el Mundial de Seven del 2001, en Mar del Plata, fuimos con todo un grupo de Old Boys, contratados para trabajar. 

En un partido del segundo día, Eric Rush tiene una fractura de tibia en un partido contra Inglaterra. Desde la cancha, Rush le pide al fisio que me ubicara para que le diera mi opinión sobre su lesión. Increíble. Era una lesión grave. Se fue a operar a Nueva Zelanda.

EL RUGBY

¿CUÁLES SON TUS MEJORES RECUERDOS COMO JUGADOR?

Haber podido jugar en Sudáfrica. Jugamos un solo partido el equipo de Reserva en la gira y casi muero en el intento de hacer un try. Estábamos jugando en la altura de Johannesburgo y además eran durísimos. De repente recuperamos una pelota, el Mocho (Rafael Gari) estaba de centro, yo estaba de wing. El Mocho la agarra y corre un poquito y me la da. ¿Qué me quedaba? Recorrer las 25 digamos, y hacer el try en la bandera o debajo de los palos.
Yo iba corriendo y de repente veo un oso que venía a cerrarme, digo “le meto un hand off”. Me hizo un nudo y me tiró a una pista de atletismo que había afuera y yo quedé tirado y sin aire (risas).
Después jugué cuando fuimos a EEUU, dos partidos en la intermedia, o sea que eso, viajar como jugador fue de las mejores cosas que viví en el club.

Después como jugador acá, un campeonato que ganamos con una Reserva que dirigía el Gallego Mera, yo era el capitán.

¿CUÁLES ERAN TUS FORTALEZAS Y DEBILIDADES COMO JUGADOR?

Lo principal creo que era estar siempre disponible, o sea, tuve suerte. Salvo una lesión de rodilla, nunca me hice ni un esguince de tobillo, nunca tuve un desgarro y jugué 10 años.

Pero estaba, siempre estaba a disposición para jugar y ya te digo, jugaba en el puesto que me tocara.

Después entendía el juego, pero no entrenaba mucho, era vago para entrenar. Si me hubiera entrenado en serio creo que no me hubiera dado para ser un jugador de primera destacado, pero hubiera tenido un poquito más de protagonismo. 

Era buen tackleador.

Pero estaba conforme con jugar todos los fines de semana en la Inter, lo disfrutaba mucho.

SOS TESTIGO DE GRAN PARTE DE LA HISTORIA DEL CLUB.

¿CÓMO NACEN ESAS DOS GIRAS INOLVIDABLES QUE MARCARON UN ANTES Y UN DESPUÉS EN LA HISTORIA DEL RUGBY DE OLD BOYS? SUDÁFRICA 1980 Y USA 1982

IMAGINO DOS GIRAS COMPLETAMENTE DISTINTAS ¿QUÉ FUE LO QUE MÁS TE IMPACTÓ DE ESOS DOS VIAJES? ¿QUÉ APRENDIZAJE TE DEJÓ CADA UNO?

Estaba jugando en el club el secretario de la embajada de Sudáfrica, David Jacobs.
El año anterior habíamos tratado de ir a Buenos Aires y no se había anotado gente suficiente y no fuimos.

Un día apareció David y nos dice “¿Les interesaría ir a Sudáfrica?”
¿A Sudáfrica? no conseguimos gente para ir a Buenos Aires… “yo arreglo todo” dijo y el tipo empezó a laburar y laburó como un animal, consiguió sponsor, consiguió todo, armó todo, absolutamente todo.
Eso yo creo que nos dio una mentalidad especial. Si nos planteábamos cosas, podíamos lograr cosas que nadie había soñado. 

Qué decirte que en 1980 un equipo uruguayo iba a ir a Sudáfrica. Era poco creíble.
Y lo otro que nos dejó, que para mí dura hasta ahora y me parece un legado fantástico, es que hasta ese momento las delegaciones que salían de gira no se portaban bien.
En esta gira desde el principio nos comprometimos a divertirnos, jugar, entrenar, pero con muy buena conducta. Y la conducta dura hasta el día de hoy. El comportamiento de OBC en giras siempre es bueno.

¿CÓMO FUE LA TRANSICIÓN DE JUGADOR A MÉDICO, ¿COACH, DIRECTIVO…?

En el viaje a EE. UU me tocó ser coach, jugador y médico. Además, me tocó hacer medio de manager. Lo organizamos entre Johnny Leaman, Pepo Invernizzi, Jorge Tilve y yo.
En ese viaje pasé un estrés tremendo. Éramos 60, de los cuales 40 eran jugadores y 20 eran acompañantes. Fuimos muy convencidos  de que podíamos repetir lo que había pasado en Sudáfrica y el rugby en USA casi no existía.
Andábamos de saco y corbata, en un momento en un subte nos dicen «¿Son de un coro musical?» (risas).

Pero igual fue una experiencia muy valiosa, tanto deportiva como de grupo.

De esas dos giras salieron por lo menos cinco personas que después fueron Presidentes del club.

¿MEJORES MOMENTOS DE TUS VIAJES COMO MEDICO/COACH DE RUGBY?

El primer viaje a Fiji y Australia fue muy bueno.
Ir a un Seven de alto nivel en Fiji y Australia era un sueño, o sea, éramos invitados, estábamos totalmente fuera de nivel, pero fue espectacular.
Otro viaje que estuvo muy bueno fue la gira durante el Mundial de Nueva Zelanda en 2011. También una que hicimos en 2009 a España y Francia muy divertida, con buenos partidos y buen turismo.

El viaje al Reino Unido en 1996 fue también algo espectacular porque el nivel de partidos que jugamos ahí nunca se había visto. Yo creo que debe haber sido de las mejores giras en cuanto a lo deportivo. 

La generación de Toti (Flavio) Monzón, Pablo Hardoy, Alfonso Cardoso, Manu Reyes, Santi Cardoso, etc.

Ahí de vuelta me tocó ir de médico y de técnico y medio de manager. El técnico era Pedro y no podía viajar.

Jugamos buenos partidos y le ganamos a un Leicester Development, en la cancha de Leicester, en Welford Road, un partido espectacular con una increíble actuación de Manu Reyes y de Alfonso Cardoso.

Ese día terminó con un tercer tiempo en el que estaba Peter Wheeler, que era el Presidente de Leicester en ese momento y ex British Lions y ex jugador de Inglaterra. Nos decía que no podía creer el nivel de rugby que teníamos. La verdad que jugamos muy bien.
Ahí le tengo que pedir de vuelta, ya le pedí mil veces perdón al Bandeja (Matías) Campomar, que no jugó ni un partido.
Siempre me quedaba en la cabeza “tiene que jugar, tiene que jugar”. Y quedaba afuera. 

Y en ese último partido el resultado fue muy cambiante. En un momento íbamos perdiendo por goleada, después pasamos a ganar, después a perder de vuelta.
Le sigo pidiendo perdón.

EL CLUB

¿QUÉ RECORDÁS DE LA EPOCA DE LINDOLFO CUESTAS?

En esa sede conocí al club.

Era un momento muy difícil porque se entrenaba en la Rambla, en los canteros que había ahí al final de la Rambla, con suerte había una o dos pelotas de rugby para entrenar, no había ni siquiera un espacio verde, salvo canteros con un piso pésimo.
Después se venía acá, al Cricket a jugar y venías en calidad de invitado, no muy bienvenido. 

Tenías todas las dificultades.
En el año 75 cuando salimos campeones, no teníamos lugar donde ir a festejar, la verdad festejamos un rato ahí tomando cerveza al lado de la piscina, pero nos miraban con cara de ¿A qué hora se van?
La verdad que era heroico, por eso el club se fue desbarrancando, el colegio también trabajaba mal, incluso en la época que yo era Coach, se le daba pelota a los jugadores que tenían condiciones, pero no se formaban jugadores fuera de los que ya venían medios talentosos, se trabajaba con pocos jugadores.

Y bueno, fuimos cayéndonos y realmente hubo años complicados. Todos se acuerdan de la famosa reunión en la casa de los Cat, a ver si se presentaba un equipo, dos equipos o ninguno, porque realmente habíamos llegado a un nivel muy, muy malo.
Creo que es el año 83 por ahí, que Old Boys tiene que jugar un partido por el descenso. Partido debut de César Cat.
Y bueno…costó salir. Por eso yo creo que el seven fue fundamental para levantar.

PARADÓJICAMENTE, LA MALARIA DEL RUGBY SE CONTRAPONÍA CON LA VIDA EN LINDOLFO COMO CLUB, LA VIDA SOCIAL, CON LOS TIPOS QUE JUGABAN SQUASH, CON LOS QUE USABAN EL CLUB DE OTRA MANERA, QUE DISFRUTABAN TODOS LOS DÍAS YENDO A ALMORZAR Y JUGANDO A LAS CARTAS. HABÍA UNA PARTE QUE ESTABA BUENÍSIMA QUE NO ERA EL RUGBY.
Yo al mediodía no iba nunca, la verdad.
Alguna vez jugué al squash. Yo vivía en Carrasco, si no tenías nada que hacer, no ibas a la Ciudad Vieja.
Y después, cuando íbamos a entrenar ahí, era de noche no había nadie, nos íbamos al Forte de Makalé a cenar, a veces.
Y por suerte cambió eso, lo cambió el viaje del 80, que empezamos a estar todos más juntos.
Igual el bajón más grande es del 84 hasta el año 89 que ocurre el evento más grande en la historia del club.

¿QUÉ FUE EL SEVEN DE PUNTA DEL ESTE?

Creo que fue un evento que superó todo. O sea, empezó como “Vamos a hacer un campeonato de rugby con clubes argentinos casi de rugby playa de verano, que vengan y se diviertan un poco”. 

Y nos divertimos todos y había una bestia como Pedro que no paraba de soñar y de transformar sus sueños en realidad y el contexto en Argentina y cosas que se fueron sumando, factores.

Y cuando te quisiste acordar, tenías un campeonato que era el segundo abajo de Hong Kong, o sea todos los jugadores del mundo querían venir. Se transformó en un súper campeonato acompañado por el desarrollo informático que hicieron Pepe (José Obes), Román (Hughes), Duncan Espiga y otros que si hubieran tenido interés profesional hubieran seguido y hoy valdría una fortuna el software que desarrollaron. 

De hecho, lo llevaron a cabo en un Mundial de Seven en Mar del Plata, en 2001 y en el Seven de París.

O sea, estaba adelantado a la época.

¿QUÉ FUNCIONES CUMPLISTE A LO LARGO DE LOS AÑOS? ¿TRABAJASTE EN TODAS LAS EDICIONES DEL SEVEN?

Si, trabajé en todas.

Y bueno, desde armar el fixture, llevar las planillas en la cancha, controlar, como si fuera el jefe de cancha. 

Como médico también, pero después lo médico me superaba, entonces empezamos a contratar médicos que vinieran a ayudar. No sé si habré arbitrado algún partido, capaz que alguno debo haber arbitrado, pero bueno, después hacer atención médica en los hoteles o solucionar cosas en los hoteles, llevar materiales que se pedían prestados al colegio, dirigir algún equipo, etc, etc. 

¿CUÁL PENSÁS QUE FUE EL MOMENTO SUBLIME DE ESA DÉCADA DE PUNTA DEL ESTE?
Yo creo que es en 1997.

Un campeonato que ganan los All Blacks. El mejor partido que vi en Punta del Este fue esa final que le ganan los All Blacks a Francia con un try de Christian Cullen, en alargue.
Y ahí, al año siguiente es que Peugeot le regala un auto al mejor jugador de torneo. 

El despliegue de plata que había, era increíble.
Pedro tenía sueños y cosas, ideas, y las concretaba muy bien, acompañado por Juan (Cat), incansable en todo. Y después había personas como Gabriel Varela, que habla poco, pero era el único que tenía la capacidad para decirle a Pedro hasta acá sí, esto ya no.

Gabriel es de esos tipos que nunca tienen que levantar la voz, pero irradian una autoridad impresionante.
Mucha gente trabajó en ese proyecto increíble, impresionante, sinceramente.
Todos trabajábamos honorariamente.

Además no solamente trabajaba gente que tenía que ver con Rugby exclusivamente, sino que trabajaba gente de otras áreas del club. Hasta los chicos del colegio se sumaban como Ball Boys.

¿PODEMOS DECIR ENTONCES QUE ESE EVENTO CAMBIÓ EL CLUB, CAMBIÓ LA MENTALIDAD, CAMBIÓ LA VISIÓN, EL OBJETIVO?
Cambió todo. Era un evento del club.
Creo que en un momento debe haber sido el mejor evento deportivo que hubo en Uruguay.

¿CUÁNTAS VECES FALTASTE A UN PARTIDO DE OLD BOYS? 

El otro día Juanpi Bordaberry me preguntaba cuando me retiré, cuántos partidos podía haber llegado a ver y le digo que unos mil y él decía que eran tres o cuatro mil. 

Por suerte tengo buena salud así que falté muy pocas veces.

¿VOS SABÍAS QUE UNO DE LOS PARTIDOS QUE TE PERDISTE FUE EL DEBUT DE TIN EN PRIMERA DIVISIÓN?
Tengo como primera vez de Tin en Primera División en Nueva Zelanda, en la gira 2011.

TIN DEBUTÓ EN 2010, POR LO TANTO ES CAMPEÓN TAMBIÉN

No me acordaba, mirá que es un dato fuerte. 

Yo estaba de viaje en Japón seguramente, con el colegio.
Tin fue de viaje y volvió después. Cuando salimos campeones no estaba. Él volvió en diciembre del 2010.

¿QUÉ SE SIENTE VER A UN HIJO SALIR CAMPEÓN DEL DEPORTE QUE MÁS TE GUSTA, EN EL CLUB QUE AMÁS?

Lo del Charrúa del 2013 y 2021 fue una emoción tremenda. La verdad es que no podés pedir más, salvo que fuera jugador de selección y juegue un Mundial. 

Pero creo que esto es más importante, lo del club te queda marcado. 

Me acuerdo que en la revista que hicieron para el viaje a Sudáfrica 2025 del British, me preguntaron si no me daba miedo que mi hijo jugara al rugby.

https://sudafricatour2025.com/entrevistas/martin-stefani/

La verdad que no, cero, absolutamente.
Nunca pensé que le podía pasar algo malo, no más que a cualquier otro jugador. Y al revés, disfruto verlo jugar, si juega bien, mejor. Y si gana, más todavía. 

Pero me encanta que juegue.

Además me gusta que haya agarrado la pasión que tengo yo y que sea un jugador querido, la verdad es un orgullo enorme.

SIGUIENDO EL VIAJE

¿EN QUÉ TE CAMBIÓ LA VIDA EL ABUELAZGO?

Te digo que ser padre es muy lindo, ser abuelo creo que es lo máximo, la verdad. Disfrutas cada minuto y además como que disfrutas distinto. La verdad que me encanta. Capaz que también porque no pude disfrutar muchas cosas de esa edad de mis hijos, por laburo, por otras cosas. 

Ahora lo disfruto mucho.

¿QUÉ SIGNIFICA PARA TI QUE EL CLUB TE RINDA HOMENAJE EN VIDA?

No es nada común, la verdad. 

Cuando se cumplieron los 100 años del Club me eligieron como la persona más representativa de los valores del club. Fue una distinción muy importante y capaz que injusta para otros, porque creo que hay gente que yo respeto muchísimo, a todos los Presidentes, personas como Pepo (Invernizzi) que apostaron a hacer la sede, Pedro, Gabriel, hay tantos.
Lo que labura Juanma Gutiérrez ahora, porque claro, mucha gente no se da cuenta de eso y de repente dice “un homenaje”, pero no es común que el club en vida le ponga el nombre de algo a alguien.
Y bueno, me siento muy honrado y distinguido. 

La verdad, si tuviera que elegir un club, elegiría de vuelta a este y no le cambiaría mucha cosa.

Sí cambiaría y me gustaría que no haya rivalidad entre los deportes que hacemos en el club, o sea, esa distancia o mirada media desconfiada que hay entre algunos del fútbol y algunos del rugby, no debería existir, no tiene sentido ninguno, somos todos del mismo club, conversemos, veamos cómo.

Habría que, además, hacerles un monumento a las chicas de hockey por sus 4 Campeonatos.

Creo que el rugby la ventaja que tiene es que está todo unido como grupo, es lo mismo el número 1 de la Primera que el 15 de la Pre B. En el fútbol eso no pasa, están mucho más separados, son más compartimentados.

Pero como club, si queremos ser un club de verdad, deberíamos ser todos lo mismo, o sea, disfrutar de que el club gana en básquetbol, gana fútbol, en hockey, en squash.

¿CUÁL SERÍA EL MENSAJE PARA LOS JOVENES DEPORTISTAS DEL CLUB Y ALUMNOS DEL COLEGIO QUE SE VAN ACERCANDO A OLD BOYS & GIRLS CLUB?

Tengo del club muchos amigos que no fueron compañeros de clase, pero que viajamos juntos, dirigimos juntos, jugamos juntos, y tenemos la misma pasión Azulgrana

Por lo tanto, no duden en integrarse al Club en la actividad que quieran, desde jugar al Tute, a venir a hacer la parrilla, hacer de Line man un partido, lo que quieran. 

El club es un anexo del colegio y lo que vivieron allá, lo van a seguir viviendo acá.
Por otro lado, el  mensaje a todos los alumnos, que sepan que el Club no es el final sino la continuación de la educación que reciben en el Colegio.
Entiendo que el club a veces le demanda más al colegio de lo que debería. Pero yo siempre digo una cosa: probablemente el 90% de los socios del club que están en condiciones económicas de mandar a sus hijos al Colegio, los mandan al Colegio y eso es un dato importante también. Un mensaje importante para el colegio, o sea, hay muy pocos socios que pudiendo pagar el Colegio eligen otro, entonces nos sirve a los dos.
Hace muchos años el British contrató una auditoría extranjera para evaluar todo, instalaciones, docentes, alumnos.

Entrevistaron mucha gente, eran como siete personas. Yo en ese momento estaba encargado de todas las instalaciones y en el informe final, uno de los puntos altos que expusieron, fue que la Sede del Club de exalumnos estuviera dentro del predio del Colegio.

Capaz que mañana el anexo es espectacular, va a descomprimir bastante las cosas y de repente vamos a poder jugar todos ahí.

Yo creo que habría que entrenar siempre ahí y jugar algunos partidos acá, para que el colegio esté más tranquilo, pero no hay que irse de acá.

Somos el único club que está en el centro de Carrasco.

Cuidémoslo y mostrémosle al Colegio que para ellos también es importante.


Entrevista: Ignacio Naón

Fotografías: Archivo Martín Stefani/ Archivo OB&G Magazine/ Ignacio Naón

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